Veintitrés años en las cárceles franquistas como preso político y dos condenas a muerte podrían minar sin duda la moral del más fuerte, pero no lo lograron en el caso de Marcos Ana, el comunista que traspasó los muros de la prisión con su poesía y que ahora, a los 87 años, publica sus memorias. «Nosotros fuimos los legales, los defensores de la República, y queremos que nos devuelvan la dignidad de una manera pública e institucional», dice Marcos Ana en una entrevista, en la que habla de su increíble vida y reivindica con pasión la Ley de la Memoria Histórica, pero no a cualquier precio: «Prefiero que no haya ley a que nos den una miseria», asegura.
Coeditado por Tabla Rasa y Umbriel, el libro se titula
Decidme cómo es un árbol. Memoria de la prisión y la vida
, una obra que a partir de hoy llega a las librerías españolas y que en noviembre se publicará en América.
Marcos Ana es muy apreciado en Hispanoamérica. Los versos que escribió en los años de prisión se fueron publicando en numerosos países y se convirtieron en el grito de libertad de los presos políticos. El 17 de noviembre de 1961, Fernando Macarro Castillo, más conocido como Marcos Ana, salió del penal de Burgos después de 23 años de sufrir torturas en varias cárceles y de que se le conmutaran dos condenas a muerte.