
Para el colesterol, la tensión y el azúcar, para la acidez, la hepatitis y la cirrosis, para la colitis, el estreñimiento y la aerofagia, para los mareos, las migrañas y los parásitos, para la frigidez, la regla y la menopausia, para el ánimo decaído, la ansiedad y la irritabilidad, para el insomnio, la somnolencia y las pesadillas, para la depresión, los ansiolíticos y dejar de fumar
Para el acné, la alergia y la psoriasis, ara los eczemas, los herpes y la piel seca, para las arrugas, la alopecia y las estrías, para las quemaduras solares, las picaduras y el sudor, para las anginas, el asma y los oídos, para la bronquitis, la laringitis y la rinitis, para la fiebre, la tos y los mocos, para los cálculos urinarios, la cistitis y la incontinencia, para el riñón, la próstata Y para todo lo demás.
Las plantas medicinales, bien empleadas, pueden proporcionar remedios y alivios a múltiples afecciones y dolencias. La fitoterapia es una forma de medicina natural que seguramente ha utilizado el hombre desde los tiempos más remotos y que hoy despierta un interés creciente. La búsqueda de una vida más sana y una mejora de la calidad de vida pueden ser las razones de su pervivencia junto a una medicina cada vez más desarrollada. Su principal ventaja radica en su propio modo de acción: ejerce un efecto suave y prolongado sin agredir al organismo.
En consecuencia con la mayor demanda, también la fitoterapia ha evolucionado considerablemente desde el punto de vista científico e industrial. Pero la casi ilimitada abundancia de plantas con propiedades es otra de sus ventajas. Éstos son algunos ejemplos:
Acebo: Se ha utilizado tradicionalmente en las fiebres intermitentes y el reumatismo.
Boj: Tiene un efecto febrífugo en casos de hipertermia o de inflamación de las vías biliares y urinarias.
Cebolla: La cebolla fresca alivia las afecciones de las vías respiratorias altas y es eficaz contra la tos; también es desinfectante en las afecciones del tracto digestivo y elimina los parásitos intestinales; es moderadamente diurética e hipoglucemiante; machacada alivia también las picaduras de insectos.
Diente de león: Desde siempre se ha utilizado para los cuidados oculares; la infusión, ligeramente diurética, es excelente para aliviar la retención de líquidos durante la menstruación.
Endrino: Las endrinas secas son astringentes y se emplean en trastornos digestivos.
Fresno espinoso: Se utiliza como estimulante circulatorio, tónico, carminativo, diaforético y antirreumático; en infusión, se emplea en el tratamiento de las venas varicosas, sabañones y úlceras varicosas; externamente, el linimento preparado con la corteza es eficaz en el tratamiento del reumatismo y las fibrositis.
Girasol: Su aceite se emplea en farmacia para la preparación de pomadas y ungüentos.
Hinojo: Se utiliza mucho como expectorante y para el alivio de la tos.
La sola mención de la ínula, las judías, el lúpulo, la mandrágora, la nuez blanca, la ortiga, el polen, el rábano negro, la salvia, el tomillo, la uva roja, la valeriana, la yuca y la zanahoria sirven para completar este breve abecedario de plantas con propiedades curativas y de otro tipo. Pero no lo olvide, antes de emplearlas, consulte a su farmacéutico.















