El diseño del pabellón se basa en líneas paralelas de listones de madera que hacen referencia al efecto de los viñedos en el territorio riojano. Sobre esos listones aparece el río conductor como una gran superficie cristalográfica interactiva que contiene los textos, imágenes y dispositivos audiovisuales.
Cada área expositiva estará iluminada de un color diferente y todo el recorrido dispone de iluminación que varía de color e intensidad para proporcionar a cada espacio un ambiente diferente. El diseño se completa con el suelo, negro y espejado, que contribuye a crear un ambiente mágico y sensorial.
El pabellón se organiza en cinco áreas temáticas que conducen del agua al vino por un recorrido de veinte minutos que emplea diferentes recursos escenográficos, gráficos y visuales.
Representa cinco espacios, siendo el primero el denominado 'El río de la vida'. Se trata de la presentación del pabellón a través de su fachada e incluye un texto de introducción en el que se presenta al visitante el argumento conceptual del pabellón.
En el segundo, 'Agua y vida', se muestra el agua como fuente y origen de vida, reflejando el importante papel que ha jugado el Ebro, junto a sus afluentes, en la formación y ordenación del territorio y del pueblo riojano.
El tercer espacio, 'Reflejos del Ebro', recoge el patrimonio natural, la diversidad bioclimática y la biodiversidad de La Rioja a través de un vídeo. Testimonia el compromiso de los riojanos con su patrimonio fluvial y medioambiental y sitúa La Rioja como referente en la adopción de medidas de desarrollo sostenible en la gestión integral de las cuencas, la conservación y recuperación de los ecosistemas y la protección de espacios naturales singulares.
El cuarto, 'Del agua al vino', es un espacio dedicado al vino de Rioja concebido como un homenaje a la tierra, a la tradición y a las bodegas. Y el último, simplemente 'La Rioja', es el área de información al visitante.
Actividades paralelas
En cuanto a la distribución, en la planta baja se ubicarán las salas de exposición y proyección. Una escalera comunica con la entreplanta, que dispondrá de zona de bar y relaciones públicas, para uso interno del personal del pabellón, y de sala de reuniones.
En el recinto se organizarán actividades paralelas, como catas de vinos y de productos ecológicos, juegos de aromas y teatralizaciones simbólicas, entre otras.
Además, La Rioja tendrá protagonismo propio en el pabellón de España: entre el 4 y el 7 de septiembre se celebrarán unas jornadas dedicadas a La Rioja con actividades culturales, promocionales y de información de productos riojanos.
Están previstas catas de vino y aceite, degustaciones, maridajes gastronómicos, catas de frutas y actividades de identificación de aromas. Coincidiendo con esas jornadas, el 5 de septiembre tendrá lugar el día de honor de La Rioja en la Expo. Y habrá el mejor vino. Como en Caná.





