En aquel acto Doña Letizia amadrinó la entrega de la bandera nacional que el Gobierno regional donó entonces al grupo especial del Instituto Armado. Fue el punto culminante de una visita corta en duración (cuatro horas) pero de especial intensidad: numerosos riojanos se acercaron aquel día hasta el Club Hípico de Logroño, para saludar a la pareja, que llegó en helicóptero a la capital riojana y descansó durante un rato en un céntrico hotel, antes de trasladarse al lugar donde se desarrolló la entrega de la bandera.
«Os expresamos nuestra gratitud», dijo entonces la Princesa, «así como nuestro pleno apoyo a vuestra misión centrada en la lucha contra el terrorismo que conculca brutalmente nuestros derechos y libertades, y merece nuestra total repulsa y condena». En sus palabras incluyó un emocionado homenaje a todas las víctimas de la barbarie terrorista.
Un año antes, los Príncipes de Asturias visitaron por primera vez La Rioja. Eligieron un destino llenó de simbolismo: San Millán de la Cogolla, un lugar de fuerte importancia capital para el reconocimiento de la Comunidad riojana en todo el mundo. Su viaje coincidió con la reunión de las Academias de la Lengua para aprobar el primer Diccionario panhispánico de dudas ha servido para confirmar la condición de San Millán como una referencia universal imprescindible en lo que concierne al castellano.





















