
Ambas iniciativas se enmarcan dentro del proyecto europeo 'Mujer Emprende', que desde La Rioja administra la oficina del Euro Info Centro, que ha organizado los cursos gratuitos de 'Cuidados Infantiles' y de 'Reparaciones Domésticas'. Lo que se pretende desde la federación es que no haya una división funcional del trabajo en el hogar en función del género, sino que ambos sujetos en la pareja se responsabilicen por igual de la organización y realización de las tareas.
Con el primero de ellos, 'Cuidados infantiles', los hombres tienen la posibilidad de aprender los cuidados básicos de un recién nacido. ¿Quién dijo que cambiar pañales o dar un biberón era una tarea básica de mujeres? Eva Tobías, jefa del Euro Info Centro de la FER, está satisfecha con el número de plazas ocupadas en esta actividad, pero lamenta que «solamente hayan sido 6 padres de familia los que mostrasen interés por esta actividad», aunque asegura que es un comienzo bueno para un curso que acaba de empezar.
El programa del curso tiene varias partes teóricas, de la que se encargan los ponentes Regina Ruiz, matrona del centro de salud de Cascajos, y Roberto Díaz, matrón de la Clínica Los Manzanos y del Joaquín Elizalde. Ambos afrontan con muchas ganas este curso, «que ayudará a todos los padres a saber desenvolverse mejor con un niño en casa».
Además de la carga teórica, el curso cuenta con un sinfín de actividades prácticas. Vídeos, documentales, carpetas llenas de información, toda ella preparada por responsables del Instituto de la Mujer y doctores especializados en pediatría, e incluso situaciones cotidianas con muñecos de goma. Todo lo necesario para que los padres primerizos aprendan a dar los cuidados básicos a un recién nacido. Los alumnos que acuden a la actividad se muestran esperanzados con las charlas y las prácticas que realizarán en los próximos días. Pablo Hermoso, uno de los alumnos, ve muy interesante «que haya cursos que eliminen roles en la sociedad».
Todos ellos se irán familiarizando poco a poco con la anatomía del niño, su alimentación, o su atención temprana. Así, podrán aprender las tareas que toda madre debe desempeñar en el cuidado de los más pequeños y que no tienen por qué ser una labor exclusiva del sexo femenino.
Mujeres y taladros
Por otra parte, el curso de 'Reparaciones domésticas', que se imparte en la Fundación Laboral de la Construcción, ha tenido un gran éxito; tanto que rompió todas las expectativas que se habían puesto en él. «Ha habido una demanda tan brutal de las 15 plazas que ofertábamos que ya estamos preparando la segunda edición del taller para octubre», explica Tobías. Parece que las mujeres ya están hartas de tener que depender siempre de su marido a la hora de realizar alguna 'chapuza' en casa, y por eso en este curso aprenden todas las nociones básicas en lo referente a fontanería, electricidad, bricolaje y decoración.
El profesor del taller, Julio Marrodán, explica que lo que se espera es «hacer un recorrido por pequeñas reparaciones domésticas en las 20 horas de duración del curso, y efectuando muchísimas prácticas para que todas ellas se familiaricen con las diferentes herramientas que podemos encontrar en casa». Algunas de las mujeres que acuden a esta actividad se muestran encantadas con la iniciativa, como es el caso de Loite Narvarte, que se encuentra «muy ilusionada con las clases, ya que son totalmente prácticas», asegura.
El curso comienza, y muchas de ellas miran las cajas de herramientas con la misma cara de miedo que pondrían si estuviesen abriendo la caja de Pandora, con todos los males del mundo dentro. Pronto ese recelo inicial se convierte en risas y en peticiones al profesor de que vaya más despacio en sus explicaciones. Taladros, tijeras de electricista, brocas para diferentes superficies, destornilladores, cinta aislante, espátula de carrocero... son algunos de los nuevos objetos que van a descubrir estos días.
Gracias a esta iniciativa, tanto hombres como mujeres pueden experimentar lo que se siente al cambiar los roles que desde hace muchos años se venían inculcando de manera compartimentada a cada sexo. Ésta es una buena forma de empezar a mentalizar a muchas personas de que no hay tareas específicas de cada miembro de la pareja. Ya sólo queda que esta forma de ver la realidad vaya calando en la sociedad.















