EN DATOS
Sanz recordó que se trata de «un compromiso electoral que vamos a cumplir», pero no precisó con exactitud cuándo entraría en vigor. «Me gustaría que fuese desde el 1 de enero, pero si no es así será desde el día 30 o el 15 de febrero». Respecto a la condición de llevar instalado la VIA-T, el presidente apuntó que «ni es tan incómodo ni tan gravoso» y, de hecho, recordó que «alguna entidad lo facilita de forma gratuita». Además, y en relación al coste económico, apuntó que rondará los dos millones y reveló que «intentaremos que los pague el Gobierno de España, pero si no es así lo anotaremos en la libreta de las deudas contraídas y que en su momento reclamaremos».
Sanz tachó de «insulto a los riojanos» el anuncio de Fomento de liberar el tramo Cenicero-Agoncillo, «del que han pasado diez días y no sabemos nada». Así recordó que el Gobierno regional está sufragando los recorridos entre Navarrete, Logroño y Agoncillo y, en este sentido, relativizó el esfuerzo del Ejecutivo central al tramo Cenicero-Navarrete. «Eso -denunció- cuesta cuatro perras, mientras nuestras actuaciones rondan el millón de euros».
Sanz lo interpretó como «una muestra de engaño más» de Rodríguez Zapatero que, además, «prometió un imposible», liberar toda la autopista. «Lo que me preocupa es que se le perdone y pasemos página», advirtió. A ello sumó que el Gobierno central, «no ha hecho ninguna obra importante en La Rioja y ha retrasado proyectos perfectamente programados».
Llamada a los riojanos
Sanz se negó a aceptar que «por las presiones de otros territorios como Cataluña se condene a La Rioja a seguir padeciendo un retraso sustancial» y, en este sentido, instó a la sociedad riojana «a pedir de forma unánime que los Presupuestos del Estado del 2008 contemplen partidas reales para ejecutar las infraestructuras adeudadas, una petición que él mismo transmitió por carta a Zapatero «hace tres meses».












