JORDI MILÁN DIRECTOR DE 'LA CUBANA'
«Nos gusta que el público también haga la función»
12.09.07 -
Jordi Milán, guionista y director de La Cubana y uno de sus miembros fundadores, se muestra encantado de regresar a Logroño -donde el público siempre les ha sido fiel- y, sobre todo, hacerlo durante los primeros días de San Mateo «porque es un montaje ideal para época de fiestas».
- ¿Por qué han rescatado
- Teníamos dos opciones: en un principio pensamos en la posibilidad de hacer un espectáculo antológico, en el que mostrar nuestra trayectoria, pero la idea no nos gustaba mucho y optamos por recuperar una obra que fuera emblemática de nuestra carrera. El 'coco' no es uno de nuestros primeros espectáculos- se estrenó en el 89-, pero en él se habla de lo que a nosotros nos gusta, que es el teatro que aparece reflejado, un teatro artesanal, un homenaje a nosotros mismos porque habla de las compañías ambulantes, de la revista, un género que cuando creamos la obra todavía existía, a pequeña escala, y ahora ya ha desaparecido. En este caso, la revista es un género que utilizamos como excusa para mostrar cómo es por dentro el teatro y, sobre todo, la vida de sus gentes.
- No obstante, de aquel teatro ambulante al actual hay un gran abismo, se ha profesionalizado...
- Sí, pero nosotros seguimos siendo una compañía ambulante que se patea todos los rincones porque el objetivo del teatro es llegar a todo el mundo y, aunque somos profesionales, esa diferenciación entre profesional y amater es una tontería, algo que me da mucha rabia porque nosotros hemos sido amater durante muchos años y, en cierto sentido, nuestro espíritu lo sigue siendo. Que te ganes la vida no tiene nada que ver con la ilusión o la profesionalidad que tú le pongas. La profesionalidad no está en un título o en el hecho de que cobres sino que uno es profesional por la calidad de su trabajo.
- También recuperan una vieja tradición teatrera, aquella que implica al público en el espectáculo.
- Nosotros nos inspiramos en el público, en ese teatro que hacemos todos en la vida cotidiana, por eso cuando vienen al teatro a vernos nos gusta que se den cuenta de que los verdaderos protagonistas, los verdaderos guionistas son ellos, que es la base de La Cubana; nos gusta que el público tenga la sensación de que también hace la función.
- Pero no sólo de humor vive el público...
- La obra tiene también su punto poético y tierno porque muestra el interior de unos actores mayores que están en el penúltimo escalón de su carrera pero que trabajan con unas ganas increíbles, que lo dan todo por su público.
- ¿Por qué han rescatado
Cómeme el coco, negro
a estas alturas de la función?- Teníamos dos opciones: en un principio pensamos en la posibilidad de hacer un espectáculo antológico, en el que mostrar nuestra trayectoria, pero la idea no nos gustaba mucho y optamos por recuperar una obra que fuera emblemática de nuestra carrera. El 'coco' no es uno de nuestros primeros espectáculos- se estrenó en el 89-, pero en él se habla de lo que a nosotros nos gusta, que es el teatro que aparece reflejado, un teatro artesanal, un homenaje a nosotros mismos porque habla de las compañías ambulantes, de la revista, un género que cuando creamos la obra todavía existía, a pequeña escala, y ahora ya ha desaparecido. En este caso, la revista es un género que utilizamos como excusa para mostrar cómo es por dentro el teatro y, sobre todo, la vida de sus gentes.
- No obstante, de aquel teatro ambulante al actual hay un gran abismo, se ha profesionalizado...
- Sí, pero nosotros seguimos siendo una compañía ambulante que se patea todos los rincones porque el objetivo del teatro es llegar a todo el mundo y, aunque somos profesionales, esa diferenciación entre profesional y amater es una tontería, algo que me da mucha rabia porque nosotros hemos sido amater durante muchos años y, en cierto sentido, nuestro espíritu lo sigue siendo. Que te ganes la vida no tiene nada que ver con la ilusión o la profesionalidad que tú le pongas. La profesionalidad no está en un título o en el hecho de que cobres sino que uno es profesional por la calidad de su trabajo.
- También recuperan una vieja tradición teatrera, aquella que implica al público en el espectáculo.
- Nosotros nos inspiramos en el público, en ese teatro que hacemos todos en la vida cotidiana, por eso cuando vienen al teatro a vernos nos gusta que se den cuenta de que los verdaderos protagonistas, los verdaderos guionistas son ellos, que es la base de La Cubana; nos gusta que el público tenga la sensación de que también hace la función.
- Pero no sólo de humor vive el público...
- La obra tiene también su punto poético y tierno porque muestra el interior de unos actores mayores que están en el penúltimo escalón de su carrera pero que trabajan con unas ganas increíbles, que lo dan todo por su público.













