«En la Junta de Seguridad [que se va a celebrar hoy en el Ayuntamiento] vamos a analizar las necesidades de seguridad para las próximas fiestas de San Mateo. Influenciados por los hechos del domingo vamos a reforzar más aún la vigilancia», indicó el edil del Consistorio logroñés.
Todos los años, tanto Policía Municipal como Policía Nacional y Guardia Civil amplían sus servicios para poder atender la mayor afluencia de gente en la capital y garantizar la tranquilidad, aunque este año se prevé que se vean más agentes locales en las calles.
Sin embargo, pese a esta intención de incrementar la seguridad debido a la actuación de los terroristas, desde el Ayuntamiento se descarta que la banda cuente en la capital con una estructura estable.
Logroño ya conoce la sensación de levantarse un día festivo con el estruendo de las bombas. Ya ocurrió el día de San Bernabé del año 2001, cuando ETA atentó contra la Torre de Logroño con un coche-bomba cargado con 40 kilos de dinamita, que causaron estragos en el corazón de la ciudad y dejaron una enorme brecha de destrucción en plena Gran Vía.
La intención es que estos hechos no se puedan volver a repetir ni en estos sanmateos ni en los siguientes por lo que el Ayuntamiento apuesta por mayor presencial policial en las calles.












