TERRORISMO
El Gobierno y la oposición redoblan sus peticiones de unidad y firmeza para derrotar a ETA
El Ejecutivo de Ibarretxe exige a la organización terrorista que desaparezca
10.09.07 - 19:42 -
La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, afirmó este lunes que la respuesta del Gobierno frente a los terroristas "seguirá siendo la misma: unidad de los demócratas, eficiencia de la acción policial y rigor en la aplicación de la justicia". La 'número dos' del Ejecutivo subrayó en Santander, en la clausura de los Cursos de Verano de la Universidad Menéndez y Pelayo, que "no hay fórmulas mágicas, pero entre todos pondremos a los terroristas donde deben estar, entre rejas".
El presidente del PP, Mariano Rajoy, condenó la colocación del último coche bomba y celebró "que ETA no haya tenido acierto" en su tentativa de hacer volar por los aires la delegación del Ministerio de Defensa en la capital riojana. El líder del PP se comprometió a apoyar al Gobierno "para derrotar a ETA, no para negociar". "Pero le pido que sea firme de verdad", insistió en la alocución que dirigió a la plana mayor de los populares en su proclamación como candidato a presidente del Gobierno.
El coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, expresó su "condena más rotunda" y pidió a los partidos que no utilicen el terrorismo para sacar provecho político. "Que no se utilice ningún comunicado y ningún atentado de ETA para la división de los demócratas", exigió. El portavoz parlamentario de CiU, Josep Antoni Durán i Lleida, expresó "todo su apoyo" a los Gobiernos central y vasco, a las fuerzas de seguridad y "a todos los que, desde la democracia, luchan para acabar con ETA".
Desaparición de ETA
El Gobierno vasco también condenó "con rotundidad" el ataque de Logroño, que describió como "la última sinrazón de ETA". Para el Ejecutivo de Juan José Ibarretxe, la colocación de un coche bomba cargado de explosivos en una calle de la capital riojana demuestra "la falta de toda realidad en la que vive ETA, una rémora del pasado que se niega a desparecer, como le exige la sociedad vasca". El gabinete autonómico insistió, en un comunicado, en que ETA "no representa a nadie" y es "un obstáculo para que la sociedad vasca decida en paz y libertad su futuro".
Con ese diagnóstico coincidieron EA y Ezker Batua, socios del PNV en el Ejecutivo de Vitoria. En un comunicado, EA expresó su "más enérgico rechazo" al atentado, con el que los terroristas hacen "oídos sordos" a los deseos de "vivir en paz" de los vascos. El portavoz de Ezker Batua, Mikel Arana, mostró su "más enérgica repulsa" y exigió a ETA "que se desintegre como las bombas que pone y desaparezca definitivamente". Aralar, la formación creada tras una escisión de Batasuna, consideró el ataque de Logroño "un obstáculo más" en el camino hacia la paz.
La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) expresó su "total y absoluta" condena del ataque y recordó que las Fuerzas Armadas y sus familias han sido objetivo "prioritario" de la acción terrorista de ETA. Por ello, pidió la Gobierno que intensifique las medidas de protección en las unidades, centros y organismos dependientes del Ministerio de Defensa y se refuercen las medidas de protección del personal, con la flexibilización de los horarios de entrada y salida de los destinos. AUME anunció que estudia personarse como acusación popular en las diligencias abiertas a raíz del atentado.











