REGIÓN
El cadáver hallado en el canal de Lodosa es el de la calagurritana Raquel Sánchez
La víctima, de 33 años, había desaparecido el pasado 4 de abril
09.09.07 -

Tramo del canal de Lodosa a su paso por Calahorra, donde la Guardia Civil buscó a Raquel López / I.Á.
CASO ABIERTO
El cadáver de la mujer hallado el pasado 18 de agosto en el Canal de Lodosa, dentro del término municipal de Castejón (Navarra), pertenece al de una mujer de 33 años, natural y vecina de Calahorra, que había desaparecido de la ciudad riojana el pasado 4 de abril, según ha sabido este periódico de fuentes solventes.
El cuerpo sin vida de la joven calagurritana, identificada como Raquel Sánchez Suñén, fue localizado hace más de quince días en el mencionado canal. Como el cadáver se encontraba en estado de descomposición, y sin huellas dactilares reconocibles, se recurrió tanto a técnicas de identificación de ADN como de otra indole como de la dentadura.
Raquel Sánchez, una calagurritana de 33 años muy conocida en la ciudad, se encontraba desaparecida desde la pasada Semana Santa. Estaba casada y era madre de dos niños. Desde entonces sus familiares no habían tenido noticias sobre su paradero.
Antes de su desaparición, la mujer retiró de su cuenta de ahorros una importante suma de dinero, aunque su entorno familiar no tenía conocimiento del motivo para que el que podría necesitar tal cantidad.
ADN en la Universidad de Granada
Cuando la Guardia Civil encontró su cadáver, el pasado 18 de agosto, solicitó la colaboración de la Universidad de Granada para tratar de identificarlo mediante el análisis de muestras de ADN. Ese mismo día, el coronel jefe en funciones de la IX Zona de la Guardia Civil, Benito Salcedo, informó de que el cuerpo se encontraba en estado de descomposición y sin huellas dactilares reconocibles.
Durante los días siguientes, fuerzas de la Benemérita siguieron registrando el canal y el entorno en busca de nuevos indicios para la resolución del caso.
Según pudo saber ayer mismo Diario LA RIOJA, la investigación estaría encaminada a determinar si la mujer fue asesinada, ya que el cadáver registraba signos de violencia, aunque aún es imposible precisar las causas.
La familia de la víctima, vecina de Calahorra, conoció ayer la coincidencia del cadáver aparecido en el canal de Lodosa con el de Raquel Sánchez. De momento las pruebas de ADN no han concluido, aunque la identidad de la fallecida ha podido conocerse a través de la dentadura. No obstante, faltan por esclarecer las causas por las que murió y el lugar exacto donde perdió la vida.
De otro lado, algunas fuentes apuntan que la mujer pudo ser víctima de un asesinato violento, aunque este punto tendrán que esclarecerlo las pesquisas policiales en curso.
El cuerpo sin vida de la joven calagurritana, identificada como Raquel Sánchez Suñén, fue localizado hace más de quince días en el mencionado canal. Como el cadáver se encontraba en estado de descomposición, y sin huellas dactilares reconocibles, se recurrió tanto a técnicas de identificación de ADN como de otra indole como de la dentadura.
Raquel Sánchez, una calagurritana de 33 años muy conocida en la ciudad, se encontraba desaparecida desde la pasada Semana Santa. Estaba casada y era madre de dos niños. Desde entonces sus familiares no habían tenido noticias sobre su paradero.
Antes de su desaparición, la mujer retiró de su cuenta de ahorros una importante suma de dinero, aunque su entorno familiar no tenía conocimiento del motivo para que el que podría necesitar tal cantidad.
ADN en la Universidad de Granada
Cuando la Guardia Civil encontró su cadáver, el pasado 18 de agosto, solicitó la colaboración de la Universidad de Granada para tratar de identificarlo mediante el análisis de muestras de ADN. Ese mismo día, el coronel jefe en funciones de la IX Zona de la Guardia Civil, Benito Salcedo, informó de que el cuerpo se encontraba en estado de descomposición y sin huellas dactilares reconocibles.
Durante los días siguientes, fuerzas de la Benemérita siguieron registrando el canal y el entorno en busca de nuevos indicios para la resolución del caso.
Según pudo saber ayer mismo Diario LA RIOJA, la investigación estaría encaminada a determinar si la mujer fue asesinada, ya que el cadáver registraba signos de violencia, aunque aún es imposible precisar las causas.
La familia de la víctima, vecina de Calahorra, conoció ayer la coincidencia del cadáver aparecido en el canal de Lodosa con el de Raquel Sánchez. De momento las pruebas de ADN no han concluido, aunque la identidad de la fallecida ha podido conocerse a través de la dentadura. No obstante, faltan por esclarecer las causas por las que murió y el lugar exacto donde perdió la vida.
De otro lado, algunas fuentes apuntan que la mujer pudo ser víctima de un asesinato violento, aunque este punto tendrán que esclarecerlo las pesquisas policiales en curso.












