
La jornada de votaciones en Marruecos terminó ayer con el cierre de los colegios electorales a las 19.00 horas GMT, con un último dato parcial de participación inferior al ofrecido a la misma altura de la votación en los comicios del 2002. A las 16.00 horas GMT, tres horas antes del final de la votación de ayer, había acudido a las urnas algo más del 25% de los 15,5 millones de electores inscritos, cinco puntos menos que a la misma hora durante los comicios legislativos del 2002. En aquella ocasión la participación alcanzó un índice parcial a la misma hora del 30%, mientras que el índice final de asistencia a las urnas fue del 52%. El resultado del escrutinio oficial se dará a conocer el próximo domingo.
Los marroquíes fueron convocados para votar la renovación de los 325 escaños de la Cámara de Representantes (cámara baja del Parlamento), en unos comicios en los que partían como favoritos los islamistas moderados del Partido Justicia y Desarrollo (PJD).
En estos comicios se han presentado un total de 33 agrupaciones políticas, dos coaliciones y 13 listas independientes, entre cuyos candidatos se encuentran 13 ministros del actual Gobierno, presidido por el tecnócrata Dris Yetú, y diez secretarios generales de partidos, que se presentaron en un total de 95 circunscripciones.
«Las elecciones son algo más que el propio día de los comicios», señaló a Efe la ex europarlamentaria holandesa Lousewies van der Laan, miembro del equipo de observadores y desplazada a la ciudad de Fez (norte del país) para ejercer su labor dentro del equipo internacional. «Lo que la gente nos comenta es su preocupación por que haya una baja participación», agregó Van der Laan, quien dijo que las impresiones sobre su misión y la del resto de los participantes en el equipo sólo serán hechas públicas después de concluida la jornada electoral.
No obstante, Van der Laan recordó que la misión internacional de observadores se compone «de tan sólo unos cincuenta miembros, para un total de unos 38.000 colegios electorales».
Dos días menos
De cumplirse lo anunciado por el Ministerio de Interior marroquí, los datos oficiales definitivos se darán a conocer el domingo por la noche, dos días después del cierre de los colegios electorales, y dos menos de los que se tardaron en el 2002. «La práctica internacional demuestra que deberían hacerse todos los esfuerzos para difundir los resultados lo antes posible. Es importante que el proceso de recuento de votos sea completamente transparente para los representantes de los partidos políticos y los observadores nacionales e internacionales», se afirma en el documento de base de la misión internacional.
A juicio de los redactores del informe, dicha transparencia concierne tanto al escrutinio nacional como local y contribuye a que puedan detectarse a tiempo infracciones en alguno de los 38.687 colegios electorales de todo Marruecos. Esa transparencia depende, según el texto, de la pericia de los interventores y de los responsables de las mesas de votación, a fin de permitir a los observadores llevar a cabo su trabajo y ejercer su papel y sus derechos.
En el informe se indica además que, dado que esta es la primera vez que se despliega un equipo de observadores internacionales, puede darse el riesgo de que los miembros de las mesas «se confundan respecto al papel, los derechos y las responsabilidades de los observadores».
Las legislativas de este año, de las que saldrá el reparto de los 325 escaños de la Cámara de Representes o cámara baja del Parlamento, han sido las primeras en las que las autoridades han permitido la llegada de observadores internacionales. El equipo está compuesto por 52 personas de 19 países, entre los están EE. UU., Canadá, Egipto, Bolivia, Bélgica, Argelia, Francia y Holanda, y se espera que publique un informe preliminar hoy y la memoria definitiva en las próximas semanas.
Los escasos sondeos publicados apuntan como favorito al islamista moderado Partido de Justicia y Desarrollo, cuyo líder, Saad Edine El Othmani, depositó su voto en un colegio electoral de la ciudad de Salé, situada al lado de Rabat.





