SOLICITANTES
El número de personas que dispone de VIA-T en la comunidad autónoma es aún escaso. Su adquisición se realiza a través de cualquier entidad financiera y las condiciones son variables. En la mayoría de los casos sólo se requiere disponer de una cuenta en la que periódicamente se carga el coste de los trayectos realizados por la autopista. Puntualmente se exige también una cantidad variable en concepto de fianza y, en determinadas situaciones, a veces se fija una cuota por el mantenimiento.
Según los datos facilitados por algunas de las principales entidades bancarias afincadas en La Rioja, sus usuarios han gestionado en total y hasta el momento la adquisición de más de 7.000 de estos dispositivos.
Aunque su utilización parece extenderse y hace tiempo que está implantado en la mayor parte de las autopistas nacionales, el uso del telepeaje en el tramo Agoncillo-Logroño-Navarrete se limitaba, según los últimos cálculos, a aproximadamente el 35% de los vehículos.
El acuerdo entre Fomento y Autopista Vasco-Aragonesa (Avasa) establece que, al igual que con el Gobierno regional, la Administración abonará el 60% del peaje no satisfecho por los vehículos ligeros y el 80% del de los pesados. La empresa asumirá el resto.
El Ministerio prevé que la extensión del 'peaje cero' hasta Cenicero costará 1,8 millones de euros en el 2008. Una estimación que el consejero de Obras Públicas, Antonino Burgos, tachó de «exagerada» considerando que el tramo Agoncillo-Navarrete cuesta al Gobierno regional 700.000 euros anuales.












