REGIÓN
El fuego devora en Arnedo un almacén de distribución de Calzados Ochoa
La violencia de las llamas, que alcanzaron mil grados, prolongó las tareas de extinción durante tres horas por parte de los 18 bomberos que intervinieron
Estado en el que quedó la nave de Arnedo tras el incendio. /E. PASCUAL
EL SUCESO
Un incendio de origen desconocido calcinó en la tarde de ayer la nave industrial de almacenaje y distribución de Calzados Ochoa, ubicada en el polígono El Raposal, de Arnedo, sin que se tuvieran que lamentar daños personales. El fuego se originó sobre las 13.35 horas, cinco minutos después de que el último trabajador de la fábrica abandonara con normalidad la nave.
Un vecino de una industria próxima alertó del incendio a los bomberos, cuyo cuartel se sitúa a escasos 50 metros del lugar del siniestro, por lo que su intervención fue inmediata. No obstante, para entonces ya era demasiado tarde debido a que el material almacenado en la nave (gomas, sintéticos, calzado deportivo) alimentó el fuego, que se extendió con gran velocidad.
Debido a esta circunstancia, los 18 bomberos del CEIS que intervinieron no pudieron controlar las llamas de la fábrica (de 2.400 metros cuadrados de superficie) hasta las 17 horas. Además, los efectivos de extinción debieron permanecer en el lugar toda la noche para apagar pequeños focos, humedecer el lugar y evitar que el fuego volviese a resurgir.
Uno de los responsables de la empresa siniestrada, visiblemente emocionado, calificó de «auténtica desgracia» el incendio, dado que se trata de una empresa familiar que había levantado recientemente la nave «con bastante esfuerzo». El lugar servía de almacén y distribución a un comercio de venta de calzado próximo.
Según explicaron los bomberos, como resultado de las llamas la nave quedó calcinada, con la totalidad del material interior destruido. Asimismo, los forjados quedaron bastante afectados y la estructura del edificio será evaluada por los peritos técnicos ya que existen en el lugar zonas de aluminio fundido.
Los bomberos indicaron que dentro de la nave había zonas donde se acumulaba bastante calzado, por lo que las llamas han alcanzado los mil grados de temperatura. Cruz Roja Arnedo, que desplegó los medios sanitarios de servicio preventivo, los logísticos y de intervención psicológica, atendieron a tres bomberos por cortes leves. Hace unas semanas, en el patio de la nave siniestrada ardieron también unos contenedores.
Un vecino de una industria próxima alertó del incendio a los bomberos, cuyo cuartel se sitúa a escasos 50 metros del lugar del siniestro, por lo que su intervención fue inmediata. No obstante, para entonces ya era demasiado tarde debido a que el material almacenado en la nave (gomas, sintéticos, calzado deportivo) alimentó el fuego, que se extendió con gran velocidad.
Debido a esta circunstancia, los 18 bomberos del CEIS que intervinieron no pudieron controlar las llamas de la fábrica (de 2.400 metros cuadrados de superficie) hasta las 17 horas. Además, los efectivos de extinción debieron permanecer en el lugar toda la noche para apagar pequeños focos, humedecer el lugar y evitar que el fuego volviese a resurgir.
Uno de los responsables de la empresa siniestrada, visiblemente emocionado, calificó de «auténtica desgracia» el incendio, dado que se trata de una empresa familiar que había levantado recientemente la nave «con bastante esfuerzo». El lugar servía de almacén y distribución a un comercio de venta de calzado próximo.
Según explicaron los bomberos, como resultado de las llamas la nave quedó calcinada, con la totalidad del material interior destruido. Asimismo, los forjados quedaron bastante afectados y la estructura del edificio será evaluada por los peritos técnicos ya que existen en el lugar zonas de aluminio fundido.
Los bomberos indicaron que dentro de la nave había zonas donde se acumulaba bastante calzado, por lo que las llamas han alcanzado los mil grados de temperatura. Cruz Roja Arnedo, que desplegó los medios sanitarios de servicio preventivo, los logísticos y de intervención psicológica, atendieron a tres bomberos por cortes leves. Hace unas semanas, en el patio de la nave siniestrada ardieron también unos contenedores.












