LA MIRILLA VANESSA CORDERO RAMOS BAILARINA
«No sabría vivir sin bailar, es como una fuente de energía»
Bailarina desde los 7 años, formada en cursos en Madrid y Logroño, Vanessa ha decidido ahora montar su propia academia en Logroño
30.08.07 -
Hace casi veinte años que Vanessa comenzó a bailar y, aunque fue idea de su madre, ahora no concibe su vida sin poder hacerlo. Ballet, flamenco, funky, claqué... son muchos los estilos que ha aprendido en cursos en Logroño (desde pequeña en la academia de Aurora Infante) y en Madrid, de la mano de grandes profesionales, como el riojano Toni Escartín. Ahora es ella la que se cambia de lugar y enseñará todo sus conocimientos en el centro artístico que acaba de abrir en el parque Chile de Logroño, 'Más que baile'.
- ¿Qué le llevó a bailar y no a practicar otro deporte?
- Con siete años yo no pedí bailar porque a mi me gustaba la gimnasia rítmica, pero siempre estaba bailando en casa o en el parque y con el radiocasete a cuestas así que mi madre me apuntó. Desde entonces no lo he dejado nunca. También jugaba al baloncesto de pivot pero luego dejé de crecer (risas).
- ¿Cuál es el estilo que más le gusta?
- He hecho de todo pero el flamenco y el hip hop es lo que más me gusta. También he participado en cursos de claqué, baile moderno o ballet en el conservatorio.
- ¿Qué le ha aportado el baile todos estos años?
- Es algo que siempre me ha movido. Ahora no sabría vivir sin bailar, es como una fuente de energía.
- ¿Qué se necesita para ser bailarina?
- Sobre todo disciplina pero imprescindible muchísima fuerza de voluntad. Todo el mundo puede bailar con constancia y ganas pero siempre hay gente que transmite algo especial cuando baila y se nota.
- ¿Por qué decidió abrir un centro artístico de baile?
- Siempre ha sido mi sueño y con muchísima ayuda de mis padres he podido levantar el centro. Gracias a ellos he podido conseguirlo.
- ¿Qué le llevó a bailar y no a practicar otro deporte?
- Con siete años yo no pedí bailar porque a mi me gustaba la gimnasia rítmica, pero siempre estaba bailando en casa o en el parque y con el radiocasete a cuestas así que mi madre me apuntó. Desde entonces no lo he dejado nunca. También jugaba al baloncesto de pivot pero luego dejé de crecer (risas).
- ¿Cuál es el estilo que más le gusta?
- He hecho de todo pero el flamenco y el hip hop es lo que más me gusta. También he participado en cursos de claqué, baile moderno o ballet en el conservatorio.
- ¿Qué le ha aportado el baile todos estos años?
- Es algo que siempre me ha movido. Ahora no sabría vivir sin bailar, es como una fuente de energía.
- ¿Qué se necesita para ser bailarina?
- Sobre todo disciplina pero imprescindible muchísima fuerza de voluntad. Todo el mundo puede bailar con constancia y ganas pero siempre hay gente que transmite algo especial cuando baila y se nota.
- ¿Por qué decidió abrir un centro artístico de baile?
- Siempre ha sido mi sueño y con muchísima ayuda de mis padres he podido levantar el centro. Gracias a ellos he podido conseguirlo.











