CUADERNO DE BITÁCORA
Dignidad a fin de mes
29.08.07 -
Por si no fuera poco el dispendio económico que para la mayoría de los mortales han supuesto las vacaciones a punto de terminar, septiembre se asoma a la vuelta de la esquina atestado de nuevas cargas difíciles de lidiar. A pocos días del comienzo de curso, cuando los más jóvenes apuran hasta los últimos segundos de libertad, los resignados padres rascan sus bolsillos para la casi siempre infructuosa búsqueda de los céntimos olvidados.
Libros nuevos, mochilas, pantalones, camisas, zapatos se convierten en un mal sueño. Un gasto excesivo, que sumado al de las vacaciones, deja en paños menores la cuesta de enero. El estrés económico y, por supuesto, también el físico desencadenan un malestar general que se adosa como una lapa a la espalda.
Si en agosto nuestra mayor pesadumbre ha sido plantar la toalla en la playa sin pisar la cabeza de alguno de los miles de turistas que como nosotros ha decidido ir este año a Salou, o caminar sin empujones por el paseo o incluso llegar de los primeros al chiringuito para librarnos de colas interminables, en septiembre la agonía será llegar con dignidad a fin de mes.
Pero antes del 1 de octubre, habremos corrido una auténtica carrera de obstáculos llena de baches que viene sobrecargada económicamente con los 'sanmateos'. Si realmente queremos disfrutar de ellos necesitaremos bastante, pero que bastante, 'parné'.
Siempre nos quedará noviembre para recuperarnos de los estragos de los meses precedentes y empezar a ahorrar para Navidad y Reyes y luego para el primer viajecito del año, que cae por Semana Santa, y de ahí descanso hasta junio, por San Bernabé, cuando el cuerpo ya comienza a pedirnos playa. Y vuelta a empezar con agosto, las vacaciones en las que nos dejamos hasta lo que no tenemos ¿Nos permitirán las continuas subidas del euribor seguir con este ritmo el próximo año? cnevot@diariolarioja.com
Libros nuevos, mochilas, pantalones, camisas, zapatos se convierten en un mal sueño. Un gasto excesivo, que sumado al de las vacaciones, deja en paños menores la cuesta de enero. El estrés económico y, por supuesto, también el físico desencadenan un malestar general que se adosa como una lapa a la espalda.
Si en agosto nuestra mayor pesadumbre ha sido plantar la toalla en la playa sin pisar la cabeza de alguno de los miles de turistas que como nosotros ha decidido ir este año a Salou, o caminar sin empujones por el paseo o incluso llegar de los primeros al chiringuito para librarnos de colas interminables, en septiembre la agonía será llegar con dignidad a fin de mes.
Pero antes del 1 de octubre, habremos corrido una auténtica carrera de obstáculos llena de baches que viene sobrecargada económicamente con los 'sanmateos'. Si realmente queremos disfrutar de ellos necesitaremos bastante, pero que bastante, 'parné'.
Siempre nos quedará noviembre para recuperarnos de los estragos de los meses precedentes y empezar a ahorrar para Navidad y Reyes y luego para el primer viajecito del año, que cae por Semana Santa, y de ahí descanso hasta junio, por San Bernabé, cuando el cuerpo ya comienza a pedirnos playa. Y vuelta a empezar con agosto, las vacaciones en las que nos dejamos hasta lo que no tenemos ¿Nos permitirán las continuas subidas del euribor seguir con este ritmo el próximo año? cnevot@diariolarioja.com











