LA MIRILLA MARÍA PONCE CORRAL ESTUDIANTE EN ROMA
«Tener lejos a las personas que más quieres es duro»
María es una estudiante de Traducción que decidió marcharse a Roma para realizar allí sus estudios, inmersa en la cultura italiana
26.08.07 -
Son pocos los estudiantes que se atreven a marchase al extranjero para estudiar allí toda su carrera universitaria. María es un ejemplo de cómo dejar atrás su ciudad y familia para sumergirse en la cultura y la vida diaria de un país completamente distinto al nuestro, y conseguir unos resultados inmejorables en su formación.
- Acaba Selectividad, y mientras el resto de estudiantes busca una universidad cerca de mamá, usted decide emigrar a Roma. ¿Me lo puede explicar?
- Siempre me ha gustado mucho Italia, y al tener que enfrentarme a la decisión de dónde cursar mis estudios fue una opción que cada vez fue cobrando más fuerza hasta que, finalmente, me decidí por ella.
- Acostumbrada a una ciudad como Logroño, la vida allí le resultará diferente.
- Es completamente distinta. Los horarios, las distancias... todo cambia. Necesitas mucho más tiempo para desplazarte y siempre vives pendiente del reloj. Y por supuesto, la forma de salir también es diferente a la de aquí.
- ¿Y el coste de la vida allí? Supongo que un estudiante no puede aspirar a vivir en Vía Condotti.
- Pues no, pero esa zona es aburridísima para estudiantes (Risas). La vida es cara, pero hay muchísimos descuentos para universitarios. La cesta de la compra, dependiendo de qué productos, es escandalosa; hace dos meses en el mercado un kilo de cerezas costaba 12 euros.
- La
- Muchas cosas. Sobre todo a la familia y a los amigos, que están muy lejos. Roma es eterna, nunca terminas de conocerla, pero eso sirve al principio cuando todo es nuevo y deslumbra. Después, no poder ver a las personas que quieres resulta duro.
- Acaba Selectividad, y mientras el resto de estudiantes busca una universidad cerca de mamá, usted decide emigrar a Roma. ¿Me lo puede explicar?
- Siempre me ha gustado mucho Italia, y al tener que enfrentarme a la decisión de dónde cursar mis estudios fue una opción que cada vez fue cobrando más fuerza hasta que, finalmente, me decidí por ella.
- Acostumbrada a una ciudad como Logroño, la vida allí le resultará diferente.
- Es completamente distinta. Los horarios, las distancias... todo cambia. Necesitas mucho más tiempo para desplazarte y siempre vives pendiente del reloj. Y por supuesto, la forma de salir también es diferente a la de aquí.
- ¿Y el coste de la vida allí? Supongo que un estudiante no puede aspirar a vivir en Vía Condotti.
- Pues no, pero esa zona es aburridísima para estudiantes (Risas). La vida es cara, pero hay muchísimos descuentos para universitarios. La cesta de la compra, dependiendo de qué productos, es escandalosa; hace dos meses en el mercado un kilo de cerezas costaba 12 euros.
- La
dolce vita
es cara. ¿Qué se echa de menos allí?- Muchas cosas. Sobre todo a la familia y a los amigos, que están muy lejos. Roma es eterna, nunca terminas de conocerla, pero eso sirve al principio cuando todo es nuevo y deslumbra. Después, no poder ver a las personas que quieres resulta duro.












