La alarma se activó hace pocos meses, al autorizar la Xunta la ampliación de una de las mayores minas de pizarra de la zona, la denominada de A Campa, en las estribaciones de la Devesa da Nogueira, en el corazón de esta reserva natural: el municipio lucense de Folgoso do Courel. El anuncio de la ampliación de la concesión de la mina, que una sentencia judicial había obligado a cerrar en 2002, ha alertado a diversos colectivos ecologistas, que han emprendido una campaña para que la zona, declarada Espacio Natural en 1989 e incluida en la Red Natura de Europa desde 2000, sea declarada por la Xunta como Parque Natural, una figura administrativa que preservaría mejor este importantísimo núcleo de biodiversidad, prácticamente el último reducto natural de tales características.
Peligro global
Como insignia de esta comarca, la Devesa da Nogueira, con sus escasas 200 hectáreas en las que la exuberante vegetación autóctona llega a impedir el paso de los rayos del sol en algunos lugares, sería una de las zonas más afectadas por la continuidad de la cantera de A Campa, en la que se encuentra la mina de la empresa Cupire-Padesa, concesionaria de la explotación.
Aunque es en la Devesa da Nogueira donde se concentra una mayor población de acebos, hayas, tejos, carballos, abedules, avellanos o madroños, además de variadas especies de matorrales, surcados por infinidad de pequeños cauces de agua afluentes del río Lor, que atraviesa O Courel en sentido nordeste suroeste para desembocar en el caudaloso Sil, toda la sierra se siente amenazada.





