
La decena de mujeres, de las que la mitad proviene de Pakistán y las demás son de Argentina, Argelia, Nigeria, Ecuador y Marruecos, recibirán un total de 270 horas teóricas divididas en tres módulos diferentes: seguridad y salud laboral (15 horas), sensibilización medioambiental (5) y la formación principal de corte y confección que dura 250 horas lectivas. Cuando termine el curso, para demostrar públicamente sus conocimientos, se organizará una exposición con los trabajos finales, que tendrá lugar en Atenea Atelier (en la calle Sur número 3), donde están recibiendo ahora las clases. A continuación, realizarán 80 horas de prácticas en diferentes empresas del sector textil y de arreglos de ropa.
Los objetivos específicos que se persiguen con este programa son, aparte de la adquisición de conocimientos para elaborar prendas de vestir, la motivación de las mujeres inmigrantes en su desarrollo personal y en el desempeño de un oficio que pueden realizar incluso desde su hogar, haciéndolo compatible con la vida familiar.
Gracias al curso, que comenzó hace una semana, muchas de las jóvenes, que tienen entre 19 y 38 años, se han planteado crear un negocio por cuenta propia para dedicarse al arreglo de ropa y la confección de vestimentas. Una de ellas, de origen pakistaní, se ha propuesto convertirse en una modista cuyas prendas destaquen por la fusión de su cultura de origen con la occidental.
Según explicó Susana Saínz, trabajadora social de ATIM, hubo un total de 65 aspirantes al programa de formación, en cuya criba se tuvo en cuenta el nivel de castellano y la voluntad de asistir a todas las horas del curso. También declaró que el 60% de las mujeres que participan en uno de estos cursos se acaba incorporando al mercado de trabajo.












