Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | 7 octubre 2008

Región

Estás en: larioja.com > La Rioja > Región
LOCO POR INCORDIAR
Campanero euscaldún
20.08.07 -
Vota
0 votos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
EL otro día se me ocurrió poner la etebé (en vasco) y conocí un deporte rural del que aún no tenía noticias. Yo, que soy un hombre viajado, ya me sabía lo de levantar piedras, lo de correr con cubos de leche, lo de segar prados a toda velocidad, lo de cortar troncos y hasta lo de arrear bueyes. Disciplinas todas muy sudorosas y honorables, aunque todavía no les haya pillado el puntillo que sin duda tienen.

Pero nada de eso es comparable con lo que vi el otro día por la etebé uno: un elemento humano se colgaba de una cuerda y levantaba -como si estuviera en un campanario- un fardo con pinta de pesar mucho. El vasco subía por los aires cuando bajaba el fardo, y viceversa. Mientras tanto, un locutor narraba todo con gran profesionalidad y un cronómetro fijaba el tiempo que cada participante aguantaba levantando fardos.

Qué quieren que les cuente. Ahora me dirán que si la tradición, que si los caseríos, que si los milenios, que si aitor y amaya..., pero a mí me parece que tiene que existir un departamento del Gobierno vasco encargado únicamente de descubrir y promocionar todos estos deportes tan raciales. Luego la etebé los emite muy seria y los aberchales los festejan como si con cada arreón del campanero conectaran con su yo espiritual más profundo.

Y no me parece mal que lo hagan, si la gente se divierte y aprovecha para tomarse unos vinos. El problema es que algunos se crean que toda esa milonga de las tradiciones es una verdad sagrada, que los pueblos -así, en colectivo- son sujetos de la historia y que en cada espermatozoide vasco anida un gen que es la hostia y que los diferencia del resto. Y, sobre todo, que algunos -pásmense- lleguen a matar por eso.

En lugar de aprender cómo se hace un cóctel molotof, mejor les vendría leerse
La invención de la tradición
, de Eric Hobsbawn. Y darse así cuenta de que casi todo es mentira. Especialmente, lo de la raza, la patria y el pueblo.

Encuesta

¿Cree que los profesores están suficientemente protegidos?

Vocento
SarenetRSS