REGIÓN
Ejercicios contados
La Rioja suprimirá el impuesto de Patrimonio que ha ido desapareciendo en Europa y sólo pervive en España y Francia
19.08.07 -

Contribuyentes riojanos, en las oficinas de la Agencia Tributaria. /JUSTO RODRÍGUEZ
El Impuesto de Patrimonio es un tributo camino de desaparecer. Sólo pervive en España y en Francia, tras desaparecer el año pasado en Finlandia y en Luxemburgo. En Suecia se suprimió en enero de este año.
En La Rioja, el tributo ya ha iniciado ese tránsito hacia su eliminación, ya que el Gobierno regional se ha comprometido a suprimirlo en esta legislatura, aunque todavía no se ha concretado para qué ejercicio fiscal entraría en vigor la medida
El Ejecutivo riojano justifica su propuesta en que este impuesto grava la tenencia de bienes y derechos por los que ya se han pagado impuestos y, por ello, «no es justo que haya una doble imposición». Según los cálculos iniciales de la administración regional, si el tributo desapareciese el año que viene (se declarará por el 2007), los contribuyentes riojanos se ahorrarían unos 25 millones y, si la medida entrase en vigor en el 2009 (sobre el 2008), serían unos 28 millones.
El Impuesto de Patrimonio se declara de forma simultánea al IRPF, pero a de diferencia de éste, es individual (no hay declaraciones conjuntas). El año pasado, y según los datos del Gobierno regional, fueron 11.320 declarantes, que pagaron 16,7 millones, mientras en Renta, hubo 143.032: 108.459 recuperaron 84 millones y 34.105 abonaron 69 millones. Este año, Hacienda esperaba 11.638 declaraciones de Patrimonio correspondientes al 2006, con una cuota a ingresar de 18 millones de euros, el 9,97% más que en la campaña del año pasado.
Atractivo fiscal
La medida anunciada por el Gobierno regional tuvo desde el inicio un mayor alcance del esperado, despertando el interés de los contribuyentes vascos y navarros, ya que los regímenes forales prácticamente no han intervenido en este tributo y la situación es muy similar a la de las comunidades de régimen común. Para que los contribuyentes 'foráneos' se beneficiasen de esta medida deberían contar con un domicilio fijo en La Rioja y residir más de 183 días al año en nuestra comunidad.
Desde la Asociación Española de Asesores Fiscales (AEDAF) también se aplaudió el anuncio de la supresión del impuesto, ya que «es un tributo que no nació con una vocación recaudatoria, sino con una finalidad de control de rentas». Para la AEDAF, además, «penaliza el ahorro, genera supuestos de doble imposición y carece de equidad, puesto que trata de manera desigual a quien pueda tener un patrimonio del mismo importe».
Este impuesto grava el ahorro que van acumulando las personas físicas (las empresas están exentas), excluyendo los fondos de pensiones y la vivienda habitual y hasta dos plazas de garaje, con un límite de 150.253 euros. Del valor del patrimonio restante se descuentan las deudas y, si la cifra final supera los 108.000 euros, hay obligación de declarar. En Francia, el mínimo exento es de 720.000 euros. Si se aplicase en nuestro país, el 90% de los declarantes españoles del impuesto no pagarían.
Hasta ahora, seis regiones -Madrid, Cantabria, Cataluña, Galicia, Extremadura y Canarias- han elevado el mínimo exento y en otras se han introducido modificaciones para mejorar el trato a los discapacitados.
En La Rioja, el tributo ya ha iniciado ese tránsito hacia su eliminación, ya que el Gobierno regional se ha comprometido a suprimirlo en esta legislatura, aunque todavía no se ha concretado para qué ejercicio fiscal entraría en vigor la medida
El Ejecutivo riojano justifica su propuesta en que este impuesto grava la tenencia de bienes y derechos por los que ya se han pagado impuestos y, por ello, «no es justo que haya una doble imposición». Según los cálculos iniciales de la administración regional, si el tributo desapareciese el año que viene (se declarará por el 2007), los contribuyentes riojanos se ahorrarían unos 25 millones y, si la medida entrase en vigor en el 2009 (sobre el 2008), serían unos 28 millones.
El Impuesto de Patrimonio se declara de forma simultánea al IRPF, pero a de diferencia de éste, es individual (no hay declaraciones conjuntas). El año pasado, y según los datos del Gobierno regional, fueron 11.320 declarantes, que pagaron 16,7 millones, mientras en Renta, hubo 143.032: 108.459 recuperaron 84 millones y 34.105 abonaron 69 millones. Este año, Hacienda esperaba 11.638 declaraciones de Patrimonio correspondientes al 2006, con una cuota a ingresar de 18 millones de euros, el 9,97% más que en la campaña del año pasado.
Atractivo fiscal
La medida anunciada por el Gobierno regional tuvo desde el inicio un mayor alcance del esperado, despertando el interés de los contribuyentes vascos y navarros, ya que los regímenes forales prácticamente no han intervenido en este tributo y la situación es muy similar a la de las comunidades de régimen común. Para que los contribuyentes 'foráneos' se beneficiasen de esta medida deberían contar con un domicilio fijo en La Rioja y residir más de 183 días al año en nuestra comunidad.
Desde la Asociación Española de Asesores Fiscales (AEDAF) también se aplaudió el anuncio de la supresión del impuesto, ya que «es un tributo que no nació con una vocación recaudatoria, sino con una finalidad de control de rentas». Para la AEDAF, además, «penaliza el ahorro, genera supuestos de doble imposición y carece de equidad, puesto que trata de manera desigual a quien pueda tener un patrimonio del mismo importe».
Este impuesto grava el ahorro que van acumulando las personas físicas (las empresas están exentas), excluyendo los fondos de pensiones y la vivienda habitual y hasta dos plazas de garaje, con un límite de 150.253 euros. Del valor del patrimonio restante se descuentan las deudas y, si la cifra final supera los 108.000 euros, hay obligación de declarar. En Francia, el mínimo exento es de 720.000 euros. Si se aplicase en nuestro país, el 90% de los declarantes españoles del impuesto no pagarían.
Hasta ahora, seis regiones -Madrid, Cantabria, Cataluña, Galicia, Extremadura y Canarias- han elevado el mínimo exento y en otras se han introducido modificaciones para mejorar el trato a los discapacitados.











