REGIÓN
Un 'sí quiero' original
Las empresas organizadoras de bodas cada vez tienen más clientes en La Rioja
17.08.07 -

Las bodas ya no son los que eran hace unas décadas. Lo que antes se limitaba a una ceremonia y una comida con las personas más cercanas se ha convertido en un gran evento en el que las cosas originales, lugares diferentes y actuaciones de cualquier estilo musical ganan protagonismo.
Preparar un evento de estas características no es algo sencillo y en La Rioja cada vez son más las empresas organizadoras de eventos y bodas que se encargan de hasta el más mínimo detalle.
En Logroño una de ellas es la empresa
«La gente lo que quiere es hacer cosas originales que sean recordadas por los asistentes», explicaba Nathalie. «Cada vez los novios trabajan más y requieren ayuda para organizar el evento porque no tienen mucho tiempo, aunque siempre tienen una idea de cómo quieren su boda para que nosotros trabajemos sobre ella», indicaba.
Hinchables y payasos para los niños, mariachis o violinistas para el banquete, limusinas, cámaras de fotos para los invitados... Hasta pequeñas lanzaderas de corazones de papel situadas a la salida de la iglesia para conseguir unas fotografías originales o un coro gospel para la ceremonia, son las cosas ofrecidas por esta empresa organizadora.
Aunque siempre hay quien más destaca y su boda es diferente a todas las demás: «Lo mas raro que hemos hecho fue una boda de italianos en Aranda de Duero. Todos iban en chancletas, muy informales; incluso los mismos novios iban sin arreglarse», recordaba Nathalie entre risas.
Preparar un evento de estas características no es algo sencillo y en La Rioja cada vez son más las empresas organizadoras de eventos y bodas que se encargan de hasta el más mínimo detalle.
En Logroño una de ellas es la empresa
Sí, quiero
en la que Nathalie González y Juancho Ruiz, más conocido como Juancho el Charro, ofrecen a sus clientes todos los servicios que requieran: desde las flores y las fotografías hasta algo más inusual como calesas de caballos o violinistas para el aperitivo del banquete.«La gente lo que quiere es hacer cosas originales que sean recordadas por los asistentes», explicaba Nathalie. «Cada vez los novios trabajan más y requieren ayuda para organizar el evento porque no tienen mucho tiempo, aunque siempre tienen una idea de cómo quieren su boda para que nosotros trabajemos sobre ella», indicaba.
Hinchables y payasos para los niños, mariachis o violinistas para el banquete, limusinas, cámaras de fotos para los invitados... Hasta pequeñas lanzaderas de corazones de papel situadas a la salida de la iglesia para conseguir unas fotografías originales o un coro gospel para la ceremonia, son las cosas ofrecidas por esta empresa organizadora.
Aunque siempre hay quien más destaca y su boda es diferente a todas las demás: «Lo mas raro que hemos hecho fue una boda de italianos en Aranda de Duero. Todos iban en chancletas, muy informales; incluso los mismos novios iban sin arreglarse», recordaba Nathalie entre risas.











