
Porque, sobre todo en la primera mitad, plantaron cara a un Alavés al que, por momentos, tuvieron a su merced. Tan sólo la mala suerte evitó que entrara alguna de las ocasiones. Además, se trataba de ver cómo respondía el equipo sin el que ha sido su motor este verano, Marcos, ayer fuera de la lista por un pinchazo muscular sin importancia. Y el equipo respondió. Tanto, que el Alavés sólo empezó a espabilar a partir del minuto 20.
Pero no pudo despejarse del todo ante un Logroñés CF muy bien plantado, dominando la situación -salvo en los mencionados errores defensivos-. Ríos y, sobre todo, Alberdi fueron imponiéndose al centro del campo albiazul, mientras la movilidad y gran trabajo de Paixao y 'Pulga' Herrero abrían caminos hacia el área.
Precisamente Paixao a servicio de 'Pulga' desde la izquierda tuvo en su cabeza la mejor ocasión de la primera mitad. Pero el portugués remató blandito y a las manos de Ardouin. Era el minuto 36 y cinco después Salcedo estrelló la pelota en el poste. El Logroñés estaba avisando.
Disparo de verdad
En la segunda mitad fue el Alavés el primero en golpear y también lo hizo en el palo, mediante un disparo de Andrea Orlandi. Pero el que disparó de verdad fue el conjunto riojano. Una buena combinación de los jugadores rojiblancos hizo que la pelota llegara a la banda izquierda, donde estaba 'Pulga', que vio solo a Nacho Franco. El delantero aragonés no perdonó y con calma batió al portero. Era el premio al buen juego.
El Logroñés intentó nadar y guardar la ropa. Lo hizo bien, hasta que casi al final, se condenó a la tanda de penaltis, ya que Wellington agradeció el regalo y empató. Luego, en las penas máximas, salió victorioso el Alavés.
Pero el Logroñés CF tiene motivos para ser feliz. Ayer sacó un nueve y le falta el punto del centro de la defensa para el diez. Y constancia. Ya se sabe: no vale sólo con sacar sobresaliente en una asignatura. Ahora, en Liga.






