Urbiola recuerda que la orden aprobada a finales del mes pasado por el Ejecutivo regional para la prevención de incendios forestales prohíbe la celebración de fuegos artificiales en zonas situadas a menos de 400 metros de zonas arboladas o montes. En este sentido, los ayuntamientos debían solicitar un permiso previo a Medio Ambiente. Ha sido el caso de poblaciones como Hervías, Murillo, Ribafrecha, San Vicente, Albelda..., que, tras comprobarse las características técnicos de las pirotécnicas y la situación de los lanzamientos, han recibido el permiso pertinente. Ezcaray es la única que lo ha solicitado y le ha sido denegado: «Es evidente -explica Urbiola- que la situación de Ezcaray respecto a otros municipios del valle es muy diferente y quiero aprovechar para felicitar a muchos alcaldes de las sierra y otras zonas arboladas que ni tan siquiera han solicitado permiso y han renunciado a los fuegos conscientes de que el patrimonio natural es propiedad de los municipios».
En cualquier caso, las explicaciones no satisfacen plenamente al alcalde de Ezcaray, Jesús Garrido, quien considera que «se autorizan en unos municipios y en otros no sin que haya razonamientos claros». «El año pasado -añade- sí que podía haber más riesgo porque fue mucho más seco pero éste no creo que hubiera habido peligro». El director general de Medio Natural replica, sin embargo, que «es una zona muy sensible y el Ayuntamiento debería ser consciente» e insiste en que «la decisión está basada estrictamente en fundamentos técnicos». «De hecho -continúa-, el año pasado, con un gobierno municipal de distinto color político, también se denegó el permiso y, en esta ocasión, si hubieran planteado fuegos no voladores les daríamos la autorización como ha sucedido con otros pueblos».











