La inmigración es el telón de fondo de la comedia de enredo
Un novio para Yasmina,
de la debutante Irene Cardona. Esta ópera prima de la cineasta extremeña es una comedia «mestiza», tanto en su argumento como en su equipo artístico, puesta en escena y financiación, porque se trata de la primera coproducción íntegramente hispano-marroquí.
En
Un novio ...
se indaga con humor y realismo en la mezcla de culturas en el siglo XXI a través de una historia de amor, de encuentros y desencuentros que sigue a una joven marroquí que viene a España a completar sus estudios. Esta mujer lucha por ser la dueña de su destino en una sociedad que se está transformando ante el reto de la multiculturalidad.
Rodada en castellano, árabe y francés, y con un reparto que incluye a la marroquí Sanaa Alaoui, los españoles José Luis García Pérez y Francisco Olmo, la coproducción se basa en la realidad de pueblos extremeños como Talayuela o Navalmoral de la Mata, donde la diáspora marroquí ha transformado el paisaje humano.