
Santiago Melero, uno de los afectados, comentaba que apenas les habían dado explicaciones acerca del retraso y que sólo les dijeron que el avión no había podido salir a la hora prevista del aeropuerto de Ibiza hacia Agoncillo, por exceso de tráfico aéreo.
El retraso provocó problemas para muchos de los implicados porque la mayoría iban a Madrid como lugar de paso para coger otro vuelo hacia un destino diferente. Melero, por ejemplo, tenía que estar cenando en Lisboa a las 22 horas, y a causa de la tardanza no le iba a ser posible acudir a esa cita.
Por su parte, Daniel Ramírez y Lourdes Vizcaíno tenían un enlace hacia su destino de viaje de novios para las 5 horas de la madrugada. Aunque el retraso no les iba a impedir coger el avión, se lamentaban de no haber ido hasta Madrid desde Bilbao, ya que les habían roto todos los planes que tenían por la tarde en Madrid.
Todos los implicados coincidían en calificar el trato recibido por parte de los responsables de Iberia como «vergonzoso» y afirmaban que «con cosas como ésta, no sabemos cómo quieren potenciar el uso del aeropuerto riojano».
Santiago Melero, además, había sufrido problemas en otra ocasión, debido a que un vuelo con destino a Barcelona no salió del aeropuerto por culpa de la niebla. Por eso se pregunta «por qué se gastan los políticos tanto dinero en poner en marcha algo que no funciona correctamente».
Finalmente, los pasajeros pudieron embarcar alrededor de las 19.45 horas. Los que perdieron los enlaces se vieron obligados a buscar otros vuelos para llegar a sus destinos. El resto tuvo que replantearse sus planes después de una tarde de espera.












