REGIÓN
La huida riojana de 'El Solitario'
Poco después de asesinar a los dos agentes logró eludir un control y escapar por un camino rural
03.08.07 -

Jaime Jiménez. / EFE
Sólo la mala fortuna evitó que la captura de Jaime Jiménez, 'El Solitario', se escribiera tres años antes. De hecho, el fin del que ha sido considerado el 'enemigo público número 1' pudo producirse el mismo día que asesinó en Castejón a los dos guardias civiles de Calahorra, aquel fatídico 9 de junio del 2004.
Tres horas después de los crímenes, el asesino logró eludir uno de los controles montados por el Instituto Armado gracias a que se acercó a donde estaban los agentes por su espalda. Eso le permitió dar un volantazo al verlos y huir por una pista forestal, a pesar de la inmediata reacción de los agentes, que pudieron coger la matrícula del coche -era falsa- y facilitar su marca, modelo y color: un Suzuki Vitara verde.
Al final, la identificación de otro de sus vehículos fue su perdición. Fue a primeros de mayo. El criminal necesitaba con urgencia dinero y eligió un banco de la zona residencial de La Moraleja, en el municipio madrileño de Alcobendas. Como tantas otras veces perpetró un golpe rápido, pero los investigadores lograron por primera vez una pista decisiva: identificar la furgoneta de 'El Solitario': una Renault Kangoo de color blanco.
15.000 furgonetas
El vehículo había sido grabado por una cámara de seguridad de la urbanización. Los investigadores pidieron colaboración a los ingenieros de la empresa automovilística, que destacaron que ese modelo concreto tenía las puertas laterales correderas, una trampilla en el techo y no disponía de cristales traseros. En España hay 15.000 unidades de Renault Kangoo, y los agentes hicieron gestiones sobre unas 13.000, de las que 1.800 respondían a las características de la del criminal. La Guardia Civil investigó a cada uno de los titulares y ya salió el nombre de Jaime Jiménez. Poco después, en su huida tras el atraco de Toro (Zamora), cogió un camino rural, tuvo que detener su furgoneta porque cruzaba un rebaño de ovejas. El pastor tuvo tiempo de verle la cara, ya sin disfraz, en el interior de una Renault Kangoo. Se hizo un retrato-robot no demasiado fiable. Pero fue la Brigada de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Madrid la que a finales de mayo recibió la llamada buena. El comunicante dio el nombre de Jaime Jiménez, su domicilio, dijo que era un tipo extraño y violento, sin trabajo conocido y de aspecto similar al del buscado. La eficaz investigación de la Policía dio pronto los resultados ya conocidos. El pasado 23 de julio, Jaime Jiménez era detenido en Portugal, segundos antes de que perpetrara su primer asalto fuera de España.
Tres horas después de los crímenes, el asesino logró eludir uno de los controles montados por el Instituto Armado gracias a que se acercó a donde estaban los agentes por su espalda. Eso le permitió dar un volantazo al verlos y huir por una pista forestal, a pesar de la inmediata reacción de los agentes, que pudieron coger la matrícula del coche -era falsa- y facilitar su marca, modelo y color: un Suzuki Vitara verde.
Al final, la identificación de otro de sus vehículos fue su perdición. Fue a primeros de mayo. El criminal necesitaba con urgencia dinero y eligió un banco de la zona residencial de La Moraleja, en el municipio madrileño de Alcobendas. Como tantas otras veces perpetró un golpe rápido, pero los investigadores lograron por primera vez una pista decisiva: identificar la furgoneta de 'El Solitario': una Renault Kangoo de color blanco.
15.000 furgonetas
El vehículo había sido grabado por una cámara de seguridad de la urbanización. Los investigadores pidieron colaboración a los ingenieros de la empresa automovilística, que destacaron que ese modelo concreto tenía las puertas laterales correderas, una trampilla en el techo y no disponía de cristales traseros. En España hay 15.000 unidades de Renault Kangoo, y los agentes hicieron gestiones sobre unas 13.000, de las que 1.800 respondían a las características de la del criminal. La Guardia Civil investigó a cada uno de los titulares y ya salió el nombre de Jaime Jiménez. Poco después, en su huida tras el atraco de Toro (Zamora), cogió un camino rural, tuvo que detener su furgoneta porque cruzaba un rebaño de ovejas. El pastor tuvo tiempo de verle la cara, ya sin disfraz, en el interior de una Renault Kangoo. Se hizo un retrato-robot no demasiado fiable. Pero fue la Brigada de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Madrid la que a finales de mayo recibió la llamada buena. El comunicante dio el nombre de Jaime Jiménez, su domicilio, dijo que era un tipo extraño y violento, sin trabajo conocido y de aspecto similar al del buscado. La eficaz investigación de la Policía dio pronto los resultados ya conocidos. El pasado 23 de julio, Jaime Jiménez era detenido en Portugal, segundos antes de que perpetrara su primer asalto fuera de España.











