REGIÓN
El Supremo condena a Mivisa a abonar a su plantilla un plus por exceso de ruido y calor
Los 350 empleados de producción recibirán un 20% más del salario base por los daños sufridos de 2001 a 2005
01.08.07 -
La empresa Mivisa Envases S.A. situada en Aldeanueva de Ebro, dedicada a la fabricación de envases metálicos para la alimentación, deberá abonar a los 350 trabajadores de la línea de producción un plus de penosidad por el incumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales en lo relacionado a niveles de ruido y temperatura en el lugar de trabajo.
Según sentenció el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja en diciembre del 2005 y tras ser ratificado por la Sala de lo Social del Tribunal Supremo el pasado junio, la sociedad deberá pagar a sus empleados el 20% más del sueldo base mensual, más la antigüedad, por los daños sufridos entre el 2001 y el 2005 (a la espera de los datos del 2006 y el 2007).
El complemento de penosidad podría llegar a unos 540.000 euros anuales de desembolso para la empresa desde el 2001, ya que la sentencia tiene carácter retroactivo desde que se interpuso la demanda por el comité de empresa en dicho año.
La sentencia se dio a conocer ayer por el secretario de Organización de MCA-UGT de La Rioja y responsable del sector de metalgráficas, Eusebio Paramio, junto con dos representantes del comité de la empresa, el vocal, José Ignacio Garrido, y el secretario, José Luis Miguel, que explicó que la sentencia es «muy importante para el sector ya que la mayoría de las empresas incumple la ley de prevención».
Las mediciones realizadas en los puestos de trabajo durante estos años en Mivisa resultaban superiores a los límites establecidos por la ley. En materia de ruido en algunos puntos se llegaba a los 99.28 decibelios -cuando el máximo estipulado son 80- y las temperaturas rondaban los 35 grados centígrados en varias zonas (cuando 25 es el límite).
Paramio consideró este fallo del Tribunal Supremo «extrapolable a todas las empresas de producción del sector que estén dentro del convenio colectivo de la Industria Metalgráfica y de Fabricación de Envases Metálicos». «El objetivo no es castigar a las industrias con un coste mayor, sino abrir la vía para que corrijan los incumplimientos en prevención de riesgos laborales», añadió el secretario de MCA-UGT.
Por su parte, el vocal del comité se mostró satisfecho tras cinco años de lucha por los derechos de los trabajadores ya que «nos sentíamos impotentes ante las inspecciones de trabajo durante todos estos años y el dinero que se estaba ingresando en las cuentas de la empresa era de los empleados por los daños que han sufrido».
Según sentenció el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja en diciembre del 2005 y tras ser ratificado por la Sala de lo Social del Tribunal Supremo el pasado junio, la sociedad deberá pagar a sus empleados el 20% más del sueldo base mensual, más la antigüedad, por los daños sufridos entre el 2001 y el 2005 (a la espera de los datos del 2006 y el 2007).
El complemento de penosidad podría llegar a unos 540.000 euros anuales de desembolso para la empresa desde el 2001, ya que la sentencia tiene carácter retroactivo desde que se interpuso la demanda por el comité de empresa en dicho año.
La sentencia se dio a conocer ayer por el secretario de Organización de MCA-UGT de La Rioja y responsable del sector de metalgráficas, Eusebio Paramio, junto con dos representantes del comité de la empresa, el vocal, José Ignacio Garrido, y el secretario, José Luis Miguel, que explicó que la sentencia es «muy importante para el sector ya que la mayoría de las empresas incumple la ley de prevención».
Las mediciones realizadas en los puestos de trabajo durante estos años en Mivisa resultaban superiores a los límites establecidos por la ley. En materia de ruido en algunos puntos se llegaba a los 99.28 decibelios -cuando el máximo estipulado son 80- y las temperaturas rondaban los 35 grados centígrados en varias zonas (cuando 25 es el límite).
Paramio consideró este fallo del Tribunal Supremo «extrapolable a todas las empresas de producción del sector que estén dentro del convenio colectivo de la Industria Metalgráfica y de Fabricación de Envases Metálicos». «El objetivo no es castigar a las industrias con un coste mayor, sino abrir la vía para que corrijan los incumplimientos en prevención de riesgos laborales», añadió el secretario de MCA-UGT.
Por su parte, el vocal del comité se mostró satisfecho tras cinco años de lucha por los derechos de los trabajadores ya que «nos sentíamos impotentes ante las inspecciones de trabajo durante todos estos años y el dinero que se estaba ingresando en las cuentas de la empresa era de los empleados por los daños que han sufrido».












