sucesos
La Guardia Civil busca al ex compañero de una mujer que apareció degollada en un chalé de Galilea
La víctima, que vivía sola después de que su compañero abandonara el pueblo en enero, fue hallada el 29 de mayo en su vivienda
31.07.07 - 13:09 -
Imagen de archivo del levantamiento del cadáver. /JUSTO RODRÍGUEZ
Los hechos
El cadáver de una mujer de 38 años fue hallado el 29 de mayo en la vivienda que habitaba en Galilea, un municipio de unos 350 habitantes situado a 24 kilómetros de Logroño. La víctima, identificada como A.G.S., de 38 años, vivió hasta enero en compañía de su pareja, a quien la Guardia Civil busca como principal sospechoso de haberla degollado.
Con su presunto agresor, la mujer había llegado en octubre pasado al municipio, según recordaba ayer la alcaldesa, Conchita Eguizábal. En Galilea habían protagonizado algún incidente, especialmente el hombre, a quien numerosos testimonios coincidían ayer en señalar como una persona de carácter violento. Algún vecino incluso advertía de que tenía antecedentes por malos tratos domésticos, extremo que la Guardia Civil se negó a confirmar. En un comunicado, el Instituto Armado confirmó que la muerte de la mujer se había producido tras sufrir una agresión con algún tipo de arma blanca que no detalló «durante el fin de semana», sin precisar el día. Fue el lunes, sin embargo, cuando los vecinos de la mujer, extrañados por su ausencia de los últimos días, avisaron a la Guardia Civil, que envió a una patrulla de Arnedo hasta el domicilio de la víctima, un chalé adosado en una urbanización situada en la carretera que se dirige a Corera. Como nadie contestó a sus llamadas, acudieron de nuevo ayer por la mañana, acompañados ya por un juez que autorizó su ingreso en la vivienda.
Allí se encontraron con el cuerpo sin vida de la mujer, que sería la víctima número veintiocho por violencia doméstica en toda España si se confirma que falleció a manos de su antiguo compañero. El supuesto agresor había trabajado durante un tiempo como pastor en Galilea, antes de regresar a León, desde donde había llegado con su mujer. El hombre, a quien se atribuye en Galilea un carácter violento que le había llevado a protagonizar algún incidente durante su estancia en el municipio, declaró a los investigadores que era inocente. No quedó detenido, aunque tiene la obligación de estar localizado; la línea principal de investigación descarta por ahora que el antiguo compañero de la víctima sea su asesino y se centra en nuevas pistas: en el escenario del crimen se hallaron al parecer algunas colillas de cigarrillos que contienen material inculpatorio si se consigue atrapar al responsable del crimen. Además, los investigadores han preguntado a algunos vecinos si habían visto por el pueblo en los últimos días a alguien que caminase ayudado por una muleta. Persiste el misterio de si, además del asesinato, se cometió también una posible agresión sexual.
El ex compañero de la mujer asesinada dice a la Guardia Civil que no estuvo en La Rioja
Los agentes de la Guardia Civil que investigan en León el asesinato de la mujer cuyo cuerpo apareció el martes en Galilea degollado dieron ayer por cerradas sus pesquisas, una vez que conceden credibilidad al testimonio del ex compañero de la víctima. Santiago A.P. se entregó el martes a la Benemérita en Toral de los Guzmanes, localidad leonesa de donde es oriundo, cuando supo que le estaban buscando en relación con el brutal crimen.
Su declaración parece haber convencido a los investigadores. Aseguró que aunque viajaba con frecuencia a Galilea para visitar a su antigua pareja, y de hecho tenía previsto haber acudido el pasado fin de semana, finalmente decidió aplazar su viaje. Durante su interrogatorio, ofreció todo tipo de detalles a la Guardia Civil y facilitó cuanta información le fue requerida.
De ahí que las diligencias se hayan remitido ahora a los agentes que investigan el caso en La Rioja, declarado bajo secreto de sumario por la titular del juzgado número dos de Calahorra que lo instruye.
Y el enigma perdura en Galilea
De momento el caso está bajo secreto de sumario en los juzgados de Calahorra, y la Guardia Civil sigue trabajando en las diferentes líneas de investigación, pero los vecinos aún recuerdan todo lo sucedido.
Concepción Eguizábal, alcaldesa del municipio ha aprovechado el puente para «desconectar un poco del pueblo» y asegura que «la gente no está tranquila a pesar del paso de los días». «Intentas no acordarte del tema, pero es complicado porque estamos pendientes de que alguien nos diga algo», continúa.
Mientras, los vecinos reclaman su derecho a saber algo relacionado con el caso. «Creo que se nos debería informar de cómo va la investigación, porque no estamos tranquilos», reconoce una de las vecinas. Algunos incluso han recibido carta del juzgado de Calahorra para presentarse en sus instalaciones mañana. «Supongo que será por este tema porque la Guardia Civil ya me preguntó si los había visto recientemente la semana pasada», comenta otro vecino en el bar donde se vio por última vez a Antonia. Y es que la vida de Antonia y sobre todo su muerte sigue siendo el tema de conversación de todos los vecinos a pesar de haber pasado ya dos semanas.
Además, según algunos vecinos, en las fiestas de la Juventud, alguna cuadrilla de fuera entró en la casa de la víctima, que todavía tiene el precinto policial. «Serían los mismos que entraron en el centro donde está la biblioteca, rompieron un cristal y vaciaron un extintor», comenta una vecina.











