REGIÓN
Herranz confía en que el Parlamento Europeo defienda las aspiraciones riojanas
24.07.07 -
La eurodiputada riojana del Partido Popular, Esther Herranz, se reunió ayer con el presidente riojano, Pedro Sanz, para tratar sobre la reforma de la OCM del Vino planteada por la Comisión Europea y que tanta preocupación está creando en La Rioja y en el propio jefe del Ejecutivo riojano, según confirmó Herranz.
La eurodiputada se mostró en parte más optimista al confiar en que el informe que debe elaborar el ponente del Parlamento Europeo sobre la reforma, Giuseppe Castiglione, recoja las aspiraciones de la Comunidad riojana. La representante 'popular' espera que Castiglione defienda a los vinos de calidad y que se ponga como referente a las denominaciones de origen y a los sistemas que funcionan, «como el riojano».
Herranz compartió con Sanz que la postura que debe tener Rioja ante la reforma se debe centrar en tres aspectos. En primer lugar, evitar la liberalización de las plantaciones de viñedo, «ya que impediría planificar nada a medio y largo plazo», apuntó la eurodiputada.
En segundo término, defender un profundo control del etiquetado «para no admitir la añada y variedad en todas las etiquetas» y, por último, se intentará apostar por la calidad y «por la promoción del consumo de vino en todo el mundo».
La eurodiputada se mostró en parte más optimista al confiar en que el informe que debe elaborar el ponente del Parlamento Europeo sobre la reforma, Giuseppe Castiglione, recoja las aspiraciones de la Comunidad riojana. La representante 'popular' espera que Castiglione defienda a los vinos de calidad y que se ponga como referente a las denominaciones de origen y a los sistemas que funcionan, «como el riojano».
Herranz compartió con Sanz que la postura que debe tener Rioja ante la reforma se debe centrar en tres aspectos. En primer lugar, evitar la liberalización de las plantaciones de viñedo, «ya que impediría planificar nada a medio y largo plazo», apuntó la eurodiputada.
En segundo término, defender un profundo control del etiquetado «para no admitir la añada y variedad en todas las etiquetas» y, por último, se intentará apostar por la calidad y «por la promoción del consumo de vino en todo el mundo».











