MARÍA JOSÉ PINILLOS VOCAL DEL COLEGIO DE MÉDICOS
«El insulto y las amenazas nunca son justificables»
21.07.07 -

María José Pinillos. / D. URIEL
María José Pinillos es la encargada desde el Colegio de Médicos de coordinar el registro de agresiones a los facultativos en La Rioja. Una situación que conoce también a través de su labor en un servicio especialmente sensible y conflictivo en este sentido como es Urgencias.
-¿Hay un sentimiento de desprotección entre los profesionales sanitarios?
-Más bien de incomprensión. ¿Por qué tiene que insultarme o amenazarme alguien en mi trabajo cuando intentas hacerlo lo mejor posible? Y más aún: ¿por qué debe convertirse eso en algo 'normal' en nuestra profesión? Si un usuario del sistema sanitario entiende que sus derechos han sido lesionados tiene múltiples sitios donde acudir como el servicio de atención al paciente, el juzgado, el Defensor del Usuario... Lo que nunca es justificable ni en la medicina ni en ningún otro ámbito es el insulto, la amenaza y la agresión.
-¿A qué achaca esta situación?
-Por una parte hay una falta de información real sobre el sistema sanitario, los derechos y los deberes. Suelen difundirse unas expectativas que, de no cumplirse, provocan reacciones airadas. Urgencias es un ejemplo de un servicio a demanda en el que según la patología, el usuario ha de entender que deberá esperar más o menos. Por otra parte existe un cambio social. Antes la medicina era una profesión reputada y ahora no faltan los que entran a una consulta y te exigen que le hagas un TAC o le recetes tal medicamento.
-¿Qué grado de culpa tienen los propios médicos?
-La responsabilidad es compartida entre la Administración, el usuario y también los médicos. La gente debe entender que no es una ciencia exacta y cada paciente exige un tiempo diferente de atención según muchas variables. Sin embargo, si las cosas van mal siempre se busca un mismo culpable: el médico.
-¿Qué consecuencias acarrea la amenaza de un paciente?
-Desmotivación, ansiedad, depresión... Cuesta quitarte de la cabeza un insulto o unas palabras despectivas.
-¿Hay un sentimiento de desprotección entre los profesionales sanitarios?
-Más bien de incomprensión. ¿Por qué tiene que insultarme o amenazarme alguien en mi trabajo cuando intentas hacerlo lo mejor posible? Y más aún: ¿por qué debe convertirse eso en algo 'normal' en nuestra profesión? Si un usuario del sistema sanitario entiende que sus derechos han sido lesionados tiene múltiples sitios donde acudir como el servicio de atención al paciente, el juzgado, el Defensor del Usuario... Lo que nunca es justificable ni en la medicina ni en ningún otro ámbito es el insulto, la amenaza y la agresión.
-¿A qué achaca esta situación?
-Por una parte hay una falta de información real sobre el sistema sanitario, los derechos y los deberes. Suelen difundirse unas expectativas que, de no cumplirse, provocan reacciones airadas. Urgencias es un ejemplo de un servicio a demanda en el que según la patología, el usuario ha de entender que deberá esperar más o menos. Por otra parte existe un cambio social. Antes la medicina era una profesión reputada y ahora no faltan los que entran a una consulta y te exigen que le hagas un TAC o le recetes tal medicamento.
-¿Qué grado de culpa tienen los propios médicos?
-La responsabilidad es compartida entre la Administración, el usuario y también los médicos. La gente debe entender que no es una ciencia exacta y cada paciente exige un tiempo diferente de atención según muchas variables. Sin embargo, si las cosas van mal siempre se busca un mismo culpable: el médico.
-¿Qué consecuencias acarrea la amenaza de un paciente?
-Desmotivación, ansiedad, depresión... Cuesta quitarte de la cabeza un insulto o unas palabras despectivas.











