
Dicho dispositivo, un equipo terrestre que guía las maniobras de aproximación, es fundamental para que los aviones puedan dirigir los acercamientos al aeropuerto -antes de que entre en funcionamiento el ILS, de mucho más corto alcance-, por lo que en días nublados o de escasa visibilidad los pilotos podrían optar por aterrizar en aeropuertos cercanos para garantizar la seguridad.
Según explica Luis Miguel de Les, director general de Rioja Airlines, «si las nubes no están bajas o si su superficie de cobertura del cielo es inferior al 50%, los pilotos pueden intentar una maniobra de aproximación visual, pero tampoco es recomendable hacerlo sin equipo terrestre en vuelos de pasajeros o con tripulaciones poco experimentadas». En este sentido, De Les advierte de la posibilidad de desvíos de vuelos a otros aeropuertos cercanos como Pamplona o Vitoria ante las dificultades con que pueden encontrarse los pilotos de todas las compañías que operan en Agoncillo.
AENA, por su parte, aclara que la supresión del servicio durante un tiempo es necesaria para revisar el sistema y para garantizar su funcionamiento. Fuentes de la institución señalan que «conviene hacer estas revisiones en los momentos en que menos probabilidades hay de que existan problemas por el mal tiempo, como el actual». Según las mismas fuentes, «aunque el aviso enviado a las compañías es que el sistema estará interrumpido durante quince días lo más probable es que pueda estar en funcionamiento en sólo unas jornadas». Diario LA RIOJA intentó contactar, sin éxito, con un portavoz de la compañía Air Nostrum, la que mayor cantidad de vuelos realiza desde Agoncillo.












