
EN RESUMEN
Insomnio, dolores de cabeza, fatiga, mucho mal humor son las consecuencias que achacan a esta molestia que soportan desde hace cerca de un mes, aseguran. Han llamado a la Policía y las mediciones andan rozando los límites. «Miden con las persianas bajadas y las ventanas cerradas ¿Vamos a dormir en verano con las ventanas cerradas a cal y canto? Y durante el día ¿también tenemos que estar con todo cerrado?» En unas anteriores faltaban dos décimas para poder denunciar, en otra efectuada el lunes los decibelios registrados daban para considerar que se producía una infracción leve, comenta uno de los vecinos afectados, cuyo niño, de once meses, se despierta por las noches sobresaltado, afirma.
Un portavoz de la Consejería de Salud indicó que el Ayuntamiento ha realizado las mediciones habituales y necesarias para poder abrir el edificio y que éstas han resultado dentro de los parámetros normales. En cualquier caso, añadió que se han dado instrucciones a los servicios técnicos para analizar la situación, de forma que si se detectan problemas, se adopten las medidas oportunas para subsanarlas.





















