
Mal estado del asfalto
Contra los quitamiedos
Falta de adherencia
Punto de colisiones
Baches y agujeros: Se convierten en uno de los principales peligros para los motoristas que salen a la carretera. Suelen ser comunes en carreteras secundarias, como esta que se dirige a Nestares.
Juntas de dilatación: Si se encuentran en un mal estado, pueden hacer que el motociclista se vaya al suelo. / FOTOS: DÍAZ URIEL. Guardarraíles con perfil de H: Ningún motero quiere oír hablar de ellos. Suponen un gran número de muertes al año, ya que sus esquinas se convierten en auténticos cuchillos cuando el motorista ha caído al suelo y se desliza a gran velocidad hacia uno de ellos. Muchos apuestan por un nuevo modelo hecho de malla elástica que frena el golpe sin peligro. Restos de hormigón: Algún descuido hizo que un camión hormigonera soltase parte de su cargamento mientras circulaba por esta carretera riojana. Un turismo pisaría sobre él sin ningún problema, pero en el caso de la moto, debe acercarse al carril contrario para que el conductor no caiga al suelo, algo que supone un riesgo añadido. Cruces: Es otro de los peligros a los que los moteros deben enfrentarse. En la carretera de Soria, muchos propietarios de fincas se incorporan con sus vehículos a la vía sin fijarse en el tráfico que circula por el carril.
Pintura deslizante: La pintura utilizada para señalar las marcas viales actúa como un patín en los días de lluvia.
Desde que comenzó el año, han muerto en accidentes de tráfico en las carreteras riojanas cinco motoristas. La última víctima se registró el lunes: una joven de Oyón perdió la vida en un siniestro en el polígono Cantabria II, en Logroño. En toda España, el pasado año se contabilizaron 640 motoristas muertos y 33.750 heridos. La media es de 45 colisiones al día entre vehículos de dos ruedas y automóviles, siendo estos últimos responsables de los siniestros en el 70% de los casos. ¿Dónde está la solución para garantizar una mayor seguridad en la carretera? A estas preguntas dan respuesta un grupo de expertos en motocicletas de La Rioja consultados por este periódico.
Rodolfo Valdecantos: «Los motoristas no somos un peligro». Rodolfo Valdecantos, presidente de la Federación Riojana de Motociclismo, lo tiene muy claro: «El tópico de que quien va en la moto es un gamberro es falso. Debemos estar mucho más atentos que un vehículo de cuatro ruedas». Además, cree que la implantación de nuevos quitamiedos «es fundamental en el país para dar una mayor seguridad».
Vidal Vicente: «Las vías secundarias están en muy malas condiciones». Vidal Vicente, propietario de un establecimiento de venta de motos en Logroño, cree que muchas carreteras en nuestra comunidad podrían estar mejor cuidadas. «Hay algunas muy viejas, con baches, y con el firme estropeado, sobre todo las secundarias». Por su parte, considera que la carretera de Soria es una de las zonas más complicadas para los motoristas. «Hay un gran número de fincas cuyas salidas están sin señalizar, y los vehículos se llevan por delante a las motos, aunque ahora, con las obras que se están haciendo esto disminuirá», asegura.
Vicente Soldevilla: «La responsabilidad está en cada uno». Vicente Soldevilla, propietario de otra tienda de motocicletas en Calahorra, afirma que «no hay carreteras peligrosas en La Rioja; todo depende de la responsabilidad de cada uno». Sin embargo, opina que las motos son un tipo de vehículo infravalorado por muchos conductores. «No se nos tiene ningún respeto», afirma.
Daniel Mateos: «El conductor de la moto actúa de parachoques». Daniel Mateos, ex campeón de España de motociclismo, destaca la importancia de «la precaución en la carretera, y el sentido común a la hora de conducir». Comparte la opinión de que «a las motos se les respeta muy poco», y aclara que en el caso de estos vehículos «el conductor actúa de parachoques».