
Destrozos en el Parque de San Miguel. /JUSTO RODRÍGUEZ

Destrozos en el Parque de San Miguel. /JUSTO RODRÍGUEZ

Destrozos en el Parque de San Miguel. /JUSTO RODRÍGUEZ

Destrozos en el Parque de San Miguel. /JUSTO RODRÍGUEZ

Destrozos en el Parque de San Miguel. /JUSTO RODRÍGUEZ
El Ayuntamiento de Logroño creará el próximo año la figura del vigilante de parques para atajar los ataques vandálicos.
Según han anunciado los concejales Atilano de la Fuente y Concha Arribas, en lo que va de año se han quemado 30 contenedores; en doce meses, se borran 3.000 pintadas y hay que reparar mil elementos de riego, cuyo coste es de 60 euros por unidad. Los ediles de Policía y Medio Ambiente han confirmado que incrementarán la vigilancia policial en los parques durantes los fines de semana y han lanzado un mensaje de tolerancia cero con los jóvenes gamberros.
La Policía Local de Logroño intensificará su presencia en las zonas verdes durante los fines de semana para disuadir a los autores de actos vandálicos y a partir del próximo año habrá guardas para vigilar los parques de la ciudad. En rueda informativa, el concejal de Protección Ciudadana de Logroño, Atilano de la Fuente, y la edil de Medio Ambiente, Concepción Arribas, cuantificaron hoy en más de 6.000 euros los daños causados en el parque de San Miguel el pasado sábado.
Los autores de estos actos vandálicos utilizaron una máquina elevadora, sustraída de una obra cercana, para destrozar ocho árboles, dos bancos, una fuente de hierro, causar daños en la acequia de riego y levantar los adoquines del entorno. Además, en el parque del Semillero se hicieron diversas pintadas, por lo que se detuvo seis jóvenes, vecinos de la zona, dos de ellos menores de 14 años y los otros cuatro con edades comprendidas entre 14 y 17 años.
Para evitar que se vuelvan a producir estas "conductas incívicas", Arribas anunció que la Policía Local intensificará su presencia en las zonas abiertas de la ciudad, especialmente en las noches de los fines de semana.
Guarda en tres turnos
El equipo de Gobierno también trabaja en la creación de una nueva figura, el guarda de parque, que se encargará de vigilar los jardines y zonas verdes. De la Fuente explicó que habrá tres turnos de trabajo (mañana, tarde y noche), por lo que se estudia la definición laboral de este nuevo puesto, que comenzará a funcionar el próximo año.
Arribas sugirió que los guardas se podrían desplazar en bicicleta de un parque a otro y añadió que aún no se sabe cuántos serán necesarios para toda la ciudad. Agregó que además de la "firmeza" del equipo de Gobierno para que los causantes de los actos vandálicos paguen por los daños ocasionados, el Ayuntamiento suscribirá un convenio con el Ministerio de Justicia para lograr la reinserción de los autores, mediante trabajos comunitarios, en el caso de que sean menores.
Aunque aún no hay una estimación anual del coste de los daños ocasionados al mobiliario urbano (principalmente juegos infantiles y aspersores), Arribas dijo que hasta el 15 de junio se han quemado 30 contenedores, cuyo coste es de 700 euros por unidad.
Además, en un año se suelen destrozar mil elementos de riego y aspersores, que cuestan cada uno entre 55 y 60 euros, y se borran unas 3.000 pintadas y grafitis. Explicó que, si los grafiteros lo solicitan, se podría habilitar una zona de la ciudad para que plasmen sus expresiones artísticas y solicitó la colaboración ciudadana para evitar los comportamientos incívicos y vandálicos.