El portavoz del Ayuntamiento de Logroño, Vicente Urquía, mostró hoy el malestar de la corporación municipal por "la falta de respeto" que a su juicio supuso que este martes el Gobierno regional no invitase al alcalde de la ciudad, Tomás Santos, a la toma de posesión de los consejeros del nuevo Ejecutivo.
Urquía recordó que hace cuatro años, el anterior alcalde, Julio Revuelta, si que fue invitado a la toma de posesión de los consejeros.
A Revuelta se le sentó en aquel momento en primera fila, junto al presidente del Parlamento regional, José Ignacio Ceniceros y al entonces fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja, Eduardo Peña.
Este pasado martes, a quien se situó en primera fila fue a la portavoz municipal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Logroño, Concepción Gamarra.
Urquía insistió en que el protocolo no se puede utilizar en función de quién gobierne en cada institución y lamentó que para representar al Ayuntamiento se utilizará a la líder de la oposición, situación que dijo que parece que no asume el Gobierno regional.
"¿Qué diría Pedro Sanz si José Luis Rodríguez Zapatero, en vez de invitarle a él a su toma de posesión, en representación de todos los riojanos, invitase al secretario general del Partido Socialista, Francisco Martínez Aldama o al presidente del Partido Riojano, Miguel González de Legarra?", se preguntó.
Urquía espera que esta situación no se vuelva a repetir, dijo que es una "mala" manera de comenzar las relaciones entre Ayuntamiento y Comunidad y pidió al Gobierno de La Rioja "respeto institucional" hacia el Consistorio.