El ex campeón mundial de ajedrez Gary Kasparov y otros líderes opositores rusos han sido puestos en libertad después de pasar varias horas detenidos por la policía en el aeropuerto Sheremétievo-1 de Moscú, según Marina Litvinóvich, portavoz del gran maestro y dirigente de la oposición. Los opositores al régimen de Putin se disponían a viajar a la ciudad de Samara para participar en una protesta contra la política del Kremlin, con motivo de la cumbre entre Rusia y la Unión Europea.
La policía ha permitido que Kasparovy los demás detenidos abandonaran la sala de espera de la terminal aérea una vez que salió el último vuelo con destino a Samara.
Además de Kasparov, han sido detenidos el escritor Eduard Limónov, líder del prohibido Partido Nacional Bolchevique, y Lev Ponomoriov, dirigente del Movimiento pro Derechos Humanos, todos ellos miembros de la coalición opositora La Otra Rusia.
Los dirigentes opositores tenían previsto participar en la "Marcha de los disidentes" convocada en Samara con motivo de la cumbre entre Rusia y la Unión Europea, que se celebra en las afueras de esa ciudad a orillas del río Volga. Las autoridades de Samara autorizaron la "Marcha de los disidentes", a diferencia de ocasiones anteriores en otras ciudades, cuando las manifestaciones fueron reprimidas violentamente.
Putin no teme a "grupos marginales"
La canciller alemana y presidenta de turno de la Unión Europea, Angela Merkel, ha hecho un llamamiento al Gobierno ruso a permitir la celebración de las manifestaciones de la oposición en Samara.
"No me molestan, pero supongo que toda acción de llevarse a cabo en los marco de la legislación y no debe suponer una molestia para los demás ciudadanos", ha dicho el presidente ruso, Vladímir Putin, en la rueda de prensa posterior a la cumbre Rusia-UE.
El jefe del Kremlin ha asegurado que las autoridades rusas no temen a "grupos marginales, más aun cuando son tan poco numerosos", pero ha admitido que "no siempre se justifican" las acciones preventivas de la policía contra los manifestantes.