El Real Madrid ha recuperado el primer puesto de la Liga ACB a falta de dos jornadas para el final de la primera fase frente al Tau Vitoria, al que superó claramente por tercera vez (80-68) en esta campaña pero todavía maneja opciones de encaramarse a lo más alto de la tabla.
Un equipo que conquista la primera posición en un campeonato por sistema de liga rara vez lo consigue por casualidad. Si, además, lo atrapa en un duelo directo, si en ese duelo directo aparecen bloques que responden a los nombres de Real Madrid y Tau, el azar no encuentra sitio. Y a ese objetivo dedicaron todos sus esfuerzos los hombres de Joan Plaza y del serbio Bozidar Maljkovic en Vistalegre, a ocupar la vanguardia de la ACB.
Una artritis -en el dedo gordo del pie izquierdo- hurtó del juego al mejor anotador blanco, el estadounidense Louis Bullock, que sólo compareció en el primer cuarto -para lanzar dos tiros libres de una falta sobre Raúl López que mandó al base a las manos de los cuidadores- y luego con cuentagotas.
La pérdida del americano significada un merma notablemente de fuerza para al Real Madrid. Sin embargo, los líderes y la casualidad están reñidos. El Madrid tuvo que recortar la presencia de Bullock, pero tendió una emboscada perfecta para Scola y el serbio Igor Rakocevic, los dos martillos pilones de la formación vasca, que antes de acabar el primer cuarto ya acumulaba doce puntos de desventaja (24-12).
Del Tau, semifinalista de la Euroliga, cabe esperarlo todo. Amagó al inicio del segundo corte gracias a un parcial de 2-10 (26-22) pergeñado en los retoques hechos desde el banco. Se le veía aparecer como un trolebús en el choque para discutir de la primera posición con los hombres que le ganaron en casa en la primera vuelta (82-92) y le eliminaron en las semifinales de la Copa del Rey.
El pulso del Madrid permaneció inalterable pese los problemas físicos de Bullock y de Alex Mumbrú -gastroenteritis-, la fórmula de juego tampoco varió y la actitud del grupo de Vistalegre, que ya le ha llevado a una final atípica por su desarrollo práctico -Copa del Rey- y a una destacada victoria continental -Copa ULEB-, mostró de nuevo a un vestuario comprometido.
Tan comprometido que consiguió torturar al Tau a fuerza de recuperaciones, de frenar a Scola y de un sobresaliente esfuerzo defensivo común que, añadido a la receta general, completó un plato demasiado indigesto para los chicos del Buesa Arena, que todavía disponen de margen para terminar por delante del Madrid, cuya última cita de la primera fase le lleva a la pista del DKV Joventut, pero que reúne todos los méritos para reclamar el primer cajón del podio por derecho.