Nicolas Sarkozy y Ségolène Royal, los principales candidatos a las elecciones presidenciales francesas que celebrarán su primera vuelta este domingo se presentan a los electores como capaces de ofrecer un modelo de sociedad distinto al actual.
François Rebsamen, coordinador de la campaña de Ségolène Royal, la aspirante del Partido Socialista (PS) francés a la jefatura del Estado galo afirmó esta tarde en una entrevista a la televisión gala 'i-télé' que el "proyecto de sociedad" que prevé realizar Royal "es el que en realidad responde a las expectativas de los franceses".
En la lógica del alcalde de Dijon, centrado en la coordinación de la campaña de la aspirante socialista a falta de cuatro días para que se celebre la primera de las dos vueltas de los comicios presidenciales, "la sociedad" que prevé Nicolas Sarkozy, candidato del partido gubernamental Unión por un Movimiento Popular (UMP), "todo es posible", como asegura el candidato, "incluso lo peor".
El Estado se debe implicar en la vida de los franceses
En este sentido, el centenar de medidas que ofrece Royal en su programa presidencial, "El pacto presidencial", plantean una sociedad en la que el Estado francés parece implicarse más aún en la vida de los ciudadanos. Prueba de ello es, por ejemplo, que la primera medida legislativa que ha prometido la aspirante socialista es una ley, como la aprobada en España, que sirva de marco jurídico para la lucha contra la violencia de género.
Seis de "los siete pilares" del documento que debe inspirar a la socialista si llega primera en la competición hacia el Elíseo contienen una evidente significación social. Ellos son "trabajo para todos", "mejorar el poder adquisitivo", "promover la educación", "garantizar la protección social de las familias", "la excelencia medioambiental" además de "la lucha contra todo tipo de violencia".
La orientación política del candidato favorito a las elecciones presidenciales francesas según los estudios de opinión, Nicolas Sarkozy, puede parecer tan distinta a la de Royal como que ambos pertenecen a polos políticos opuestos. Así, Nicolas Sarkozy, visitó a principios de esta semana la tumba del general Charles de Gaulle, quién liberara a Francia de la ocupación nazi y pusiera los cimientos del partido que ahora dirige Sarkozy, la UMP.
Sarkozy propone un Ministerio de Inmigración
El aspirante de la UMP propone la creación de un Ministerio de la Inmigración y la Identidad Nacional, "para explicar qué es Francia" a los recién llegados al territorio francés. Sin embargo, entre los objetivos que se ha fijado como presiente de la República en potencia, Nicolas Sarkozy, sitúa en "décimo-quinta" posición el que los franceses vuelvan a sentirse "orgullosos de ser franceses", por delante un conjunto de metas que tienen que ver más con la "cohesión social" que con la "identidad nacional".
De hecho, Sarkozy ha prometido, que si es elegido presidente de la República, aplicará un "Plan Marshall" para los barrios difíciles de Francia. Para Xavier Bertrand, portavoz de campaña de Sarkozy, este tipo de iniciativas demuestran que el candidato de la UMP "tiene un proyecto de verdadera cohesión social", pues entre las otras metas del aspirante del partido gubernamental se encuentra el "vencer el paro" y "aumentar el poder adquisitivo" de los franceses.