El Ejecutivo riojano destinará este año 230.000 euros a ayudas para fomentar el desarrollo y ordenación de bosques en zonas rurales, lo que afectará al conjunto del territorio de la comunidad autónoma de La Rioja, según informó hoy su portavoz, Emilio del Río, tras la reunión del Consejo de Gobierno.
Del Río, en una rueda informativa, añadió que estas subvenciones, en la convocatoria de 2007, presentarán como novedad que, debido al inicio de un nuevo período de financiación comunitaria (2007-2013), se financiarán a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEOGA).
Estas ayudas, hasta ahora, se financiaban con cargo a Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola (FEOGA), añadió el portavoz, quien destacó que otra novedad será que en la nueva programación no tendrá efecto una decisión comunitaria por la que parte del municipio de Logroño y todo el municipio de Calahorra quedaban excluidos de estas ayudas.
Por ello, desde este año, las actuaciones objeto de esta línea de subvenciones podrán realizarse en todo el territorio de la Comunidad Autónoma de La Rioja.
El presupuesto que la Dirección General de Medio Natural del Gobierno riojano destina este año a las ayudas para el desarrollo y ordenación de bosques en zonas rurales asciende a 231.805,67 euros, de los que unos 42.600 será para Ayuntamientos y el resto, a propietarios privados.
Los beneficiarios de estas ayudas son los titulares de los derechos de propiedad, arrendamiento, usufructo o posesión de superficies agrarias, bien sean personas físicas o jurídicas de derecho público o privado, agrupaciones forestales o entidades locales propietarias de terrenos o montes de libre disposición.
La convocatoria para este año propone siete líneas de ayudas: fomento de restauración de riberas y zonas salinas, plantación de chopos, tratamientos selvícolas y contra las plagas en bosques, trabajos y cuidados culturales en choperas, construcción y mejora de vías forestales, apertura o limpieza de cortafuegos y construcción de puntos de agua y redacción de proyectos de ordenación y de planes técnicos de montes.
Del Río insistió en que la finalidad general de estas ayudas es diversificar las actividades de la población rural agrícola, mediante el ofrecimiento de alternativas a su renta, tanto en su explotación directa como en el empleo que genera la actividad forestal.
También permiten la planificación y mejora de la gestión y aprovechamiento de los terrenos forestales; fomentan las acciones preventivas contra incendios forestales y contribuyen a conservar y mejorar la biodiversidad.
La orden que regula estas ayudas, desde 2003, refuerza las medidas encaminadas a la mejora y restauración de los bosques de ribera para favorecer la diversidad de hábitats y especies.
La norma establece que las actuaciones de plantación en terrenos colindantes con los cauces públicos deberán respetar una franja de cinco metros de ancho entre la plantación y el río para favorecer así la evolución natural de los sotos fluviales.
También indica que cuando no exista un soto natural en el terreno, sólo resultarán beneficiarios los solicitantes que realicen una restauración de la ribera del río, por lo que la norma exige la creación de un soto, actuación que también es subvencionada a través de la Orden.
El portavoz recordó que La Rioja tiene una superficie forestal de unas 300.000 hectáreas, que representan el sesenta por ciento de la superficie total de la región; y la superficie arbolada asciende al 32 por ciento.