El científico de la Universidad Johns Hopking, de Baltimore (Estados Unidos), Lawrence J.Cheskin, ha descubierto que la ingesta de champiñón ayuda, de una manera muy importante, a controlar el peso de las personas.
El dietista y miembro de la Academia Australiana de Nutrición y Salud, Glen Cardwell, presentó los resultados preliminares de esta investigación, que se publicará por primera vez el próximo mes de mayo y cuyo avance se publica en la revista "Mushroom Council Nutrition Research Update", de la Asociación de Cultivadores de Champiñón de Estados Unidos.
Glen Cardwell aludió a esta investigación en su conferencia "Champiñón, un hongo especial", dentro de las II Jornada sobre Propiedades Saludables del Consumo de Champiñón, que se celebra en el marco del IX Salón Internacional de la Calidad Alimentaria, que reúne en La Rioja a más de 500 empresas alimentarias y cerca de un millar de profesionales.
El científico, quien es autor de varias publicaciones y también miembro de la Fundación Ayecue, explicó que la densidad calórica del champiñón es mucho menor que la de otros alimentos, como la carne.
Sin embargo, a esta evidencia, el estudio revela que el efecto saciante del consumo de champiñón se prolonga, incluso, transcurridos hasta tres días después de su ingesta, respecto, por ejemplo, al de la carne.
Los primeros datos se recogieron el pasado mes de otoño y la investigación se hizo con una decena de adultos, no ancianos, a quienes durante cuatro días se suministró carne y champiñón.
Transcurridos unos días, se apreció que el consumo calórico en kilojulios de los que consumieron champiñón fue menor del esperado para la cantidad ingerida y, además, su efecto saciante perduraba en las personas.
Cardwell eludió desvelar la investigación, porque aún no ha sido presentada, pero recalcó que "sus resultados preliminares son muy prometedores en la ayuda al control de peso", ya que el estudio ampliará la ingesta de champiñón y setas durante tres meses para certificar sus resultados.
Sin embargo, por primera vez, recalcó se ha conseguido detectar que "el champiñón sacia y reduce el apetito, más allá aún de su diferencia en densidad calórica" respecto a otros alimentos.
En su conferencia, también se refirió a otros estudios que asocian las propiedades saludables del champiñón en la inhibición del crecimiento del tumor del cáncer de mama y próstata.
En la actualidad, precisó, los estudios son más prometedores en el caso del cáncer de mama.
También destacó el incremento paulatino del consumo del champiñón en el mundo.
En Australia, precisó, se ha pasado del medio kilo per cápita en 1975 a los tres kilos en 2006, cifra que aún está "muy lejos" del consumo en China, donde alcanza los diez kilos.
En España el consumo se sitúa entre 1,3 y 1,5 kilogramos per cápita, añadió el investigador.
En su opinión, dado que los estudios cada vez asocian más propiedades saludables al champiñón y, desde un punto de vista médico, "lo ideal sería una ingesta de cinco kilos per cápita".
Sin embargo, admitió que "no hay una forma fácil de fomentar el consumo de champiñón", a pesar de que los estudios "avanzan en positivo" para lograrlo,
Para la directora de la Fundación Triptolemos, Yvone Colomer Xena, quien también participó hoy en esta Jornada, el champiñón es "el gran desconocido" entre los consumidores.
Colomer Xena, quien está especializada en la percepción de los productos agroalimentarios y las marcas, destacó en su conferencia "Los champiñones en el contexto global de la alimentación" la importancia de las marcas de calidad.
A su juicio, "champiñones hay muchos, pero no todos son iguales" y las marcas son un referente y un modo diferencial en la información del consumidor.
Estas jornadas concluyen hoy con un encuentro nacional de cultivadores de champiñón.