El presunto miembro de ETA Miguel María Ibáñez Oteiza fue detenido ayer por la policía francesa en el aeropuerto de París cuando llegó en un vuelo procedente de Uruguay, según informaron fuentes relacionadas con la investigación.
La detención fue llevada a cabo a petición del titular del Juzgado Central de Instrucción de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón. Se da la circunstancia de que Ibañez Oteiza fue detenido en Uruguay en 1992 y extraditado a España un año más tarde. Juzgado en la Audiencia Nacional por un asesinato, fue absuelto y puesto en libertad el 8 de febrero de 1995.
La detención de Ibáñez ayer en París fue efectuada por efectivos de la Policía del Aire y de Fronteras y de los servicios de información (RG) en cumplimiento del mandato de arresto dictado por la Audiencia Nacional española. El presunto etarra viajaba con pasaporte legal con su identidad auténtica.
Colaboraba con el "comando Eibar"
Miguel María Ibañez Oteiza, natural de la localidad guipuzcoana de Eibar, de 52 años, huyó de España en 1989, junto con su esposa, a raíz de un incidente ocurrido en su vivienda, situada en la calle Iparraguirre, en la que se guardaba el armamento del "comando Eibar" con el que, presuntamente, colaboraba. Unos ladrones penetraron en la casa y robaron una metralleta.
El 24 de julio de 1989, una vez desarticulada la célula etarra, fue procesado por el delito de cooperación necesaria en el asesinato del hostelero Patxi Zabaleta. Se le acusaba de haber pasado a ETA información sobre la víctima. También se le acusó de colaborar en el asesinato de Sebastián Aizpiri.
El 15 de mayo de 1992, como resultado de una investigación conjunta desarrollada por la policía española y la uruguaya, fueron detenidos en Montevideo un total de quince presuntos miembros de ETA que se encontraban residiendo en la capital sudamericana, entre ellos Ibañez Oteiza. Los detenidos -casi todos ellos reclamados por la justicia española- tenían documentación falsa y vivían trabajando en dos restaurantes de cocina vasca que habían obtenido renombre en la capital uruguaya.
De los quince detenidos inicialmente, la Justicia española presentó demanda de extradición contra diez de ellos, pero los tribunales uruguayos rechazaron la mayoría de las peticiones españolas. Finalmente, sólo tres de los detenidos fueron extraditados: Luis María Lizarralde Izaguirre, Miguel Ibañez Oteiza y Jesús María Goitia Unzurrunzaga. La entrega a las autoridades españolas tuvo lugar el 25 de agosto de 1994. Juzgado por la Audiencia Nacional, fue absuelto y puesto en libertad el 9 de febrero de 1995.