El equipo de Gobierno (PP) del Ayuntamiento de Logroño aseguró hoy que "se han tomado las medidas de seguridad necesarias" en la apertura al tráfico rodado de la calle Gran Vía mientras concluyen las obras de urbanización y se ha reforzado con la presencia constante de agentes de la Policía Local.
El concejal socialista Domingo Dorado criticó hoy en rueda informativa que ocho vecinos han presentado denuncias en el Ayuntamiento por caídas causadas por "el mal estado y la falta de señalización" en las obras de Gran Vía, ya que "la calle se abrió sin planificación por las prisas electorales del PP".
Por su parte, el portavoz regionalista de Logroño, Angel Varea, también culpó hoy al alcalde, Julio Revuelta, de "anteponer sus intereses electoralistas a la seguridad de los ciudadanos al abrir al tráfico rodado y al tránsito peatonal la calle Gran Vía mientras se acaban de ejecutar las obras".
Según aclaró el equipo de Gobierno municipal en una nota, "es preciso extremar la precaución, del mismo modo que sucede en cualquier espacio en obras" y añadió que la 'plaza salón' de la Gran Vía quedará rematada la próxima semana.
También aseguró que la apertura al tráfico de Gran Vía, así como de la calle Jorge Vigón, han facilitado la descongestión del tráfico en el centro de la ciudad.
Agregó que "lejos de ser una medida electoralista, se trata, como siempre hace el Ayuntamiento, de poner a disposición de los vecinos un servicio en el momento en que ya es posible".