En una comparecencia conjunta ante los medios de comunicación, los responsables sindicales apuntaron que, esta misma mañana, se han reunido con el presidente de La Rioja, Pedro Sanz, que, según desveló Ollero, "nos convocó ayer a las siete de la tarde de forma urgente para explicarnos la situación".
Ollero recordó que la iniciativa para crear una planta de placas solares en Fuenmayor "era un proyecto positivo, que resultaba bueno para los trabajadores y que daba un valor añadido a los terrenos, con una actividad ambiental", al tiempo que hizo hincapié en que, en toda la negociación, "hubo un compromiso de mantener informados a los sindicatos".
Por ello, dijo que supuso "una sorpresa" las declaraciones de la última semana sobre cambios en el accionariado de Rioja Sun Energy y sobre el viaje del consejero de Desarrollo Económico, Javier Erro, a Estados Unidos. "Se estaba incumpliendo el compromiso de dar información, y eso nos ha llenado de incertidumbre", señaló.
A ello sumó "declaraciones inoportunas e inadecuadas" desde la Consejería de Empleo, "apuntando que 4 de cada 10 trabajadores de Electrolux habían encontrado empleo; lo que hace falta es empleo de calidad", así como que Erro calificara a la multinacional sueca de "generosa, eso es ofensivo, cuando se ha quedado con ayudas y se ha marchado sin más de La Rioja".
El dirigente de Comisiones aseguró que "seguiremos apoyando la reindustrialización de La Rioja", pero, ante la posibilidad de que la planta de placas solares se quede en una planta de reciclado, Ollero declaró que "eso no es el proyecto inicial, no apoyaremos una actividad que sea agresiva medioambientalmente, eso sería lo contrario de lo prometido".
Por su parte, Cabezón afirmó que el presidente riojano les ha confirmado, esta mañana, que "el proyecto sigue adelante", pero, ante la marcha de uno de los socios capitalistas o la vuelta a la ADER de un trabajador que había ido a Rioja Sun Valley, el dirigente de UGT aseguró que "ya no estamos ante el proyecto inicial, se nos crean muchas dudas".
"Hasta ahora, hemos hecho un acto de fe, para no entorpecer ninguna negociación, pero ahora dudamos de la promesa de que, en cinco años, se vayan a implantar en Fuenmayor las cinco actividades prometidas de extracción de sílice, elaboración de vidrio, elaboración de placas solares, reciclado y planta de investigación. No vamos a avalar proyectos que no tengan consistencia", aseguró.
En este sentido, Cabezón hizo hincapié en que el presidente Sanz se ha comprometido a mantener con los responsables sindicales reuniones quincenales hasta el próximo día 31 de enero, "cuando, según nos ha dicho, se tendrá resuelta la viabilidad o no del proyecto, y que el dinero que queda por invertir, unos 3 millones de euros, se ha puesto".
Recalcó que "hemos pedido pruebas sobre la marcha del proyecto, y el Gobierno nos dice que sólo es un intermediador; se la pedimos a los empresarios inversores, para ver qué dinero han puesto y qué proyecto es, realmente, el que tenemos sobre la mesa, porque una mera planta de reciclado no es el proyecto inicial para 1.100 trabajadores".