El presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz Alonso, y su consejera de Turismo, Medio Ambiente y Política Territorial, Aránzazu Vallejo, presentaron hoy este parque de paleoaventura, que se ubicará en Enciso, con una inversión total de 18 millones de euros y cuya primera fase finalizará en el verano de 2007.
El parque se concibe como un yacimiento paleontológico excepcional, en el que los visitantes están invitados a explorar e investigar durante unas horas al convertirse en paleontólogos, geólogos o arqueólogos, ya que podrán cuadricular un terreno para hacer una excavación, buscar fósiles, huellas y restos óseos y ayudar a reconstruir esqueletos de dinosaurios.
También ofrecerá otras actividades en plena naturaleza, como itinerarios diversos, juegos de destreza y habilidad, pruebas físicas, atracciones, animación, una zona de baños, restauración, merenderos y zonas de descanso.
Vallejo insistió en que el "Barranco perdido" es un parque natural, que se asienta sobre recursos naturales de icnitas -huellas fosilizadas de dinosaurios-, sin tener que plantear recursos artificiales, todo ello con criterios de viabilidad, sostenibilidad y respeto al medio ambiente para trasladar a los visitantes a la época en la que vivieron los dinosaurios, hace 120 millones de años.
El territorio del parque se concibe como un espacio netamente natural, poco alterado por la presencia humana, lo que se consigue con una urbanización muy cuidada para crear un aspecto rústico, con senderos cómodos pero integrados en el paisaje, sin artificialidades aparentes, instalaciones camufladas en las recreaciones paisajísticas y aplicación de jardinerías para conferir un aspecto natural al conjunto.
Sanz Alonso destacó la apuesta del Gobierno riojano por convertir a La Rioja en una comunidad turística de destino, pero con "prudencia, ideas claras y poco a poco", dado que la región tiene muchos "tesoros" que hay que impulsar de forma "acertada" para darles un valor añadido, como, en este caso, a las icnitas.
Este proyecto, indicó, permitirá convertir al valle del Cidacos y a la cuenca del Alahama-Linares en un "bucle" de interés turístico, con un tratamiento integral, dado que, al recurso del "Barranco perdido" se añadirán los de la ruta de los balnearios y el yacimiento arqueológico de Contrebia Leukade.
El "Barranco perdido. Parque de paleoaventura de Enciso", promovido por la Consejería de Turismo, Medio Ambiente y Política Territorial, potenciará un turismo cultural, educativo y lúdico al resaltar el valor de los numerosos y ricos yacimientos de fósiles e icnitas que existen en La Rioja, subrayó.
El parque se alzará sobre una superficie de 7.500 metros cuadrados, frente al casco urbano de Enciso, y se ubicará sobre una ladera de moderada pendiente, que tiene como límites el camino que une la ermita de la Virgen del Campo con la fuente de Santa Bárbara, la carretera LR-386 y la Cañada Real de Enciso.
Vallejo indicó que el proyecto permite que el parque se adapte e integre en el entorno natural, por lo que las distintas actuaciones se han diseñado en función de la existencia de terrazas en el terreno, que formarán plataformas, asumirán la orografía actual y mantendrán un contacto visual y paisajístico controlado con el pueblo de Enciso, a 73 kilómetros de Logroño.
Desde un punto de vista arquitectónico, los edificios tenderán a desaparecer en el paisaje y enterrarán parte de su volumetría para no asumir el protagonismo de la actuación e integrarse plenamente dentro de la propuesta global del parque.
El único edificio con cierto protagonismo será el de acceso, dado su doble carácter de portal de entrada al parque y reclamo publicitario para el que todavía no lo ha visitado.
La primera fase del parque finalizará en el verano de 2007, lo que permitirá su funcionamiento y, al mismo tiempo, desarrollar la segunda fase, que terminará en el año 2008.
La primera fase, en la que se prevé una inversión de unos cinco millones de euros, contempla actuaciones en la zona de aparcamiento, que ocupará 1.120 metros cuadrados; zona de acceso y zonas de instalaciones acuáticas y recreativas.
En el área de recepción se levantará el edificio de acceso, con oficinas administrativas, tienda y espacio expositivo; además de que, al ser la primera imagen que los visitantes tendrán del parque, asumirá cierto carácter simbólico y hará referencia, por forma y escala, a los grandes saurios, antiguos ocupantes de la región.
Se trata de un edificio exento, de planta elíptica, que se construirá sobre una superficie total de 835 metros cuadrados, con una altura de unos diez metros.
La zona de instalaciones acuáticas y recreativas, que incluirá una playa cretácica, que constará de piscinas públicas y una zona de juegos de agua, que permitirá al visitante refrescarse, pero no el baño; y una estación paleontológica, con el laboratorio del tiempo, el taller de los paleontólogos, una pista de entrenamiento y la posibilidad de acampar.
El edificio del "Laboratorio del tiempo" tendrá una superficie de 405 metros cuadrados y dos plantas, en cuyo interior habrá un gran espacio diáfano para albergar exposiciones. EFE.
alg