En el resto de empresas, las aproximadamente 1.500 que no alcanzan los 250 trabajadores, las medidas de igualdad se establecerán mediante la negociación colectiva.
Los planes de igualdad consistirán en "un conjunto de medidas de acción positiva para promover la igualdad de condiciones de hombres y mujeres dentro de la empresa", según señaló la responsable de departamento confederal de la Mujer de UGT, Elisa García, que asistió hoy a la jornada informativa de UGT sobre la Ley de Igualdad.
Elisa García explicó que "cada empresa establecerá medidas distintas, según su situación concreta; por ejemplo, una empresa del sector de la construcción tendrá que facilitar el acceso a las mujeres, y una empresa de conservas tendrá que asegurar que las mujeres cobren como los hombres en actividades similares".
La responsable confederal del sindicato destacó, además de los planes de igualdad, el permiso de paternidad como un gran avance introducido por la Ley de Igualdad. "Es un referente fundamental para que los hombres asuman su corresponsabilidad en el ámbito doméstico", señaló.
En este sentido, Elisa García recordó que "España es el país de la UE con más abandono laboral de mujeres entre los 30 y los 45 años". "Las mujeres seguimos siendo quienes dejamos el trabajo para cuidar de la familia", dijo, "debido sobre todo a que los salarios de las mujeres suelen considerarse prescindibles, como una ayuda a la economía familiar".
"Pero además, hasta ahora los permisos y las ayudas para la conciliación están muy enfocados a la mujer, por eso el permiso de paternidad es tan importante, porque es un punto de inflexión en esta tendencia", concluyó.
Las principales ventajas de la nueva ley, según UGT, son que introduce "la posibilidad de negociar medidas para conciliar la vida laboral y familiar" y "paliar la discriminación de la mujer en el ámbito laboral".
Las responsables de UGT recordaron que "el paro femenino es de un 12 por ciento, 4 puntos por encima de la tasa general, y las mujeres cobran un 30% menos por hacer trabajos similares a los de los hombres".
"En este país se valora más apretar un tornillo que cuidar a un enfermo", denunció Elisa García.