Después de Francia, España es el país europeo con mayor afición a los antibióticos. Se consumen en exceso, hagan falta o no y, lo que es peor, sin control médico. Un 30% de estos fármacos se administra sin que lo haya recetado un doctor, y las complicaciones derivadas de estas prácticas de automedicación, tan habituales entre los españoles, se han convertido en un problema de salud pública "de primer orden".
El uso masivo e indiscriminado de antibióticos está en el origen de la aparición de cepas de bacterias resistentes. Antibióticos que durante décadas había probado su eficacia para combatir infecciones han dejado de funcionar porque a las bacterias ya no les hace mella el principio activo del medicamento. Se han acostumbrado a los antibióticos, ha explicado la ministra de Sanidad, y ya hay un 5% de infecciones por neumococo que han dejado de responder a la penicilina.
La resistencia a los antibióticos "es un proceso natural de la bacteria", pero cada vez es más rápido y es esa velocidad la que alarma a médicos y científicos de todo el mundo. Y, sobre todo, porque la ineficacia de los antibióticos ante las infecciones bacterianas no afecta sólo a los enfermos que han abusado de ellos, sino a la población en general. Si el agente patógeno se acostumbra, se acostumbra para todos, y la infección, la probabilidad de contagio "y la aparición de complicaciones se multiplican", ha señalado Salgado.
Sanidad lanza ahora una campaña específica, que se suma a otras anteriores contra la automedicación, para combatir el uso inadecuado de los antibióticos. "Sin tu ayuda, los antibióticos pueden dejar de curar", reza el lema. Con un presupuesto de 6,4 millones de euros y dos meses de duración, la campaña se dirige al público en general y a los profesionales sanitarios.
A los ciudadanos, para que comprendan de una vez por todas que, por ejemplo, los antibióticos no sirven de nada ante gripes y catarros - ambos de origen vírico, no bacteriano-, y pueden generar resistencias que compliquen mucho el tratamiento de enfermedades serias que puedan sufrir más adelante. A los farmacéuticos, para que no vendan antibióticos sin receta y, en el caso de los médicos y pediatras, que no los prescriban a menos que sea imprescindible.
Atención primaria
El 90% de las prescripciones de antibióticos se efectúan en la atención primaria, y son los niños los más expuestos al exceso de antibióticos . "Sabemos que estos datos son conocidos por los profesionales, pero queremos recordarlo", ha afirmado Salgado.
Para los sanitarios se ha editado y se difundirá un informe científico que recuerda que España ofrece un 'retrato' nada favorable en el ranking internacional de resistencias bacterianas. La ministra dio un ejemplo. Según la red europea de vigilancia, en España la resistencia al antibiótico ciprofloxacino, hasta hace poco eficaz contra la bacteria intestinal 'Escherichia coli', ha aumentado del 17,2% en el año 2001, al 29,2% en el 2005 y ha pasado a ser una de las más elevadas de Europa.