La Rioja, afirmó, es "una tierra de vinos y viñedos, que participa de la cultura del vino, que enriquece diversifica y enaltece el universo del vino, lo que nos convierte a los riojanos en voz autorizada para defender el vino de verdad".
Por ello, prosiguió, "quiero hoy renovar mi compromiso de seguir defendiendo este modelo de vino de Rioja, con valentía, en todos los lugares y foros y ante cualquier circunstancia".
El vino de Rioja, agregó, "se seguirá adaptando a los tiempos actuales en el futuro Centro de Investigación que se levantará en La Grajera. Un vino que se siente tan satisfecho, tan íntimamente ligado a su origen, que se presenta al mundo con el nombre de la tierra que le da vida: La Rioja".
El presidente del Gobierno, en nombre de toda La Rioja, también se dirigió a la Patrona para agradecerle "su amparo" para "hacer votos por vigorizar esta región que durante estos cincuenta años hemos sido capaces de construir".
Esta vendimia, dijo, quiere ser "una representación jubilosa de las cosechas sucesivas que han tenido lugar a lo largo de estos 50 años de apuesta por nuestra tierra, por lo riojano".
Han sido cosechas, según Sanz, de "extraordinaria calidad, que se han traducido en un impulso de La Rioja sin precedentes y con la excelencia como guía: en sanidad, en educación, en servicios sociales, en infraestructuras, en innovación al servicio de la competitividad de nuestra economía".
Hoy, al cabo de esta "ilusionante trayectoria", prosiguió, "podemos decir que La Rioja es una Comunidad cohesionada, vertebrada y equilibrada, situada a la cabeza de las más prósperas regiones europeas y que descubre cada día nuevas sendas para continuar avanzando y diversificando su potencial de desarrollo".
El presidente del Gobierno recalcó que "este mosto que hoy ofrecemos a nuestra Patrona -la Virgen de Valvanera- es la mejor expresión de colaboración y cooperación de un pueblo con un empeño compartido. Es la mejor muestra de solidaridad".
"Es la mejor muestra de solidaridad. Una solidaridad riojana que ofrecemos a las regiones españolas para, desde la igualdad, agrupar energías y acelerar nuestros ritmos de crecimiento desde la concertación y el encuentro", añadió el presidente.
"La misma solidaridad con la que recibimos a los que llegan a nuestra tierra en busca de un proyecto de vida y que, lamentablemente, esta solidaridad tiene límites. Tiene límites por cuanto nuestra capacidad de acogida se está viendo desbordada", enfatizó.
También destacó el crecimiento de La Rioja y su capacidad de autogobierno, "fortaleciendo sus señas de identidad y extendiéndose por el mundo, al igual que la lengua que nació en nuestros monasterios, en una dinámica en la que han desempeñado un papel fundamental nuestros emigrantes".
Sanz expresó, además, su afecto a "los emigrantes, de regreso hoy para participar en esta fiesta de la riojanidad, por haber mantenido vivo su amor por esta región, en sus lugares de acogida, por haber propagado por el mundo los valores que esta región atesora de solidaridad, diálogo y generosidad, por haber ensanchado nuestros horizontes hacia Hispanoamérica".
La Rioja, aseguró, es "pequeña como nuestras cepas y grande como nuestros vinos".
"Y al ofrecer el primer mosto de esta vendimia a la Virgen de Valvanera -subrayó- rendimos el homenaje que merecen a esas personas que hace 50 años institucionalizaron este acto como expresión del orgullo que sentían por su identidad de riojanos".
"Nosotros, hoy, medio siglo después, proclamamos que confiamos en La Rioja tanto como ellos, que trabajaremos tanto como ellos por La Rioja y por lo riojano, por nuestras raíces y por nuestro futuro", prosiguió.
El presidente del Gobierno concluyó su discurso con un "Viva La Rioja", no sin antes expresar su deseo para que "dentro de otros 50 años, las próximas generaciones de riojanos se sientan orgullosas de nosotros, se sientan orgullosas de La Rioja".
A este acto acudieron, entre otras autoridades, los consejeros del Ejecutivo regional, dirigentes de partidos políticos, el presidente del Parlamento regional, José Ignacio Ceniceros y el obispo de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, Juan José Omella, quien bendijo el primer mosto ofrecido a la patrona de La Rioja, la Virgen de Valvanera
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