El presidente del Consejo Regulador de la DOC Rioja, Víctor Pascual Artacho, junto al jefe de los Servicios Técnicos de este organismo, Domingo Rodrigo, confirmaron esta situación de las viñas en una conferencia de prensa en la que presentaron los resultados del primer control de maduración de la uva.
La recogida de muestras es un servicio que, desde 1993, coordina el Consejo Regulador para toda la Denominación, que integran La Rioja, Álava y Navarra.
Las primeras muestras se recogieron sobre los viñedos situados en las zonas más tempranas de la Denominación, situadas en la zona navarra y Rioja Baja.
Una vez analizadas las muestras, el Consejo editará, al igual que hizo hoy, su "boletín de resultados", con una periodicidad semanal, hasta la generalización de la vendimia.
Según este primer control, la maduración evoluciona de forma correcta; el viñedo presenta un buen estado vegetativo y sanitario; se aprecia un mayor peso de la baya, sobre todo en la variedad tinta "Tempranillo", y la acidez total es elevada, con mayor porcentaje de ácido málico.
El jefe de los Servicios Técnicos del Consejo precisó que las suaves temperaturas del mes de agosto ralentizaron el adelanto en la maduración que presentaba la uva.
Rodrigo y el presidente del Consejo calificaron de muy "positivo" que el viñedo no presente foco alguno de botrytis, incluso el afectado por las tormentas de granizo, gracias, precisaron, a la profesionalidad de los viticultores en la aplicación de los tratamientos más idóneos, que permitieron una buena cicatrización.
La vendimia está previsto que comience a partir de mediados de septiembre en las zonas más tempranas de la Denominación y se generalice a finales de ese mes.
El técnico recalcó que es muy difícil predecir la cosecha del 2006, pero puntualizó que hay uva suficiente en las cepas como para conseguir una cosecha similar a la del 2005, que alcanzó los 445 millones de kilos que rindieron 273,9 millones de litros amparados.
También informó de que los controles realizados por el Consejo para vigilar la obtención del rendimiento amparado revelan, en todos los casos, la corrección del exceso de uva en las cepas para cumplir las Normas de Campaña del 2006 y obtener la calidad máxima.
El rendimiento máximo amparado en uva serán 6.500 kilos por hectárea para variedades tintas y 9.500 para blancas; mientras que, en transformación uva-vino, se establece un rendimiento máximo del 70%.
Recordó que las muestras recogidas se analizan en los tres laboratorios oficiales de la Denominación, que son la Estación Enológica de Haro (La Rioja), Estación Enológica de Olite (Navarra) y Casa del Vino de Laguardia (Álava).
Los parámetros analizados permiten determinar el momento óptimo de madurez de la uva, como peso, grado alcohólico probable, acidez total tartárica, Ph, ácido málico, índice de polifenoles totales y oxidasas.
El método que se sigue consiste en la división de la DOC en veinte zonas vitícolas, dada la diversidad climática que presenta, coincidiendo la variación con su orografía y la gradación progresiva de la altura del valle del Ebro, cuyas cotas van de 300 a 700 metros.
Se eligen 52 "viñedos testigo" de acuerdo con su grado de representatividad de la zona en que se ubican y de cada uno de estos viñedos se toman 100 bayas de 33 cepas diferentes.